Histórico

El romanticismo, inspiración emprendedora

La coquito y La libertad son dos proyectos de emprendimiento que se inspiran en historias de época.

29 de septiembre de 2014

Ni Tomás Montoya, creador de La coquito, ni Federico Castrillón, de La libertad, quisieron quedarse detrás de un escritorio y ambos, cada uno por aparte, decidieron buscar una forma alterna para dejar escapar sus ideas y materializarlas en obras de arte.

La coquito y La libertad son dos marcas que más que vender accesorios y elementos de indumentaria, se empeñan en contar historias de épocas pasadas, que enamoran cuando se plasman en tocados, collares, anillos, pañoletas, vestidos y demás.

Tomás creó La coquito hace cinco años como una idea de crear un producto que no tuviera competencia en el mercado nacional, por eso su elección hacia los tocados. "Quise lanzarme al agua con este proyecto para tratar de rescatar el uso de este accesorio. A través de ellos me gusta interpretar teatralmente una historia de época, como por ejemplo la conquista mexicana, donde elementos de los españoles y los aztecas se ven reflejados en mis creaciones".

Para Federico, La libertad es eso, su libertad. "Es la forma en la que puedo expresar esas ideas que la cotidianidad no me deja, y transmitir códigos clásicos de movimientos que me inspiran, como el art déco y el art nouveau".

La idea de cada uno con su proyecto es que se conviertan en marcas de culto, y hacer que sus públicos disfruten de esas historias de antaño que cobran vida con cada una de sus obras.