Histórico

El Salvador escogió la izquierda

15 de marzo de 2009

El candidato del ex guerrillero FMLN, Mauricio Funes, se proclamó vencedor de las elecciones presidenciales celebradas el domingo en El Salvador, y su único rival, Rodrigo Ávila, admitió su derrota al frente de la conservadora Arena, que gobernaba el país desde 1989.

El candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) logró el 51,27 por ciento de los votos, con algo más del 90 por ciento del sufragio escrutado, anunció el Tribunal Supremo Electoral (TSE) en su último informe de la jornada electoral, y se abstuvo de proclamar un ganador.

El presidente del TSE, Walter Araujo, precisó que Funes consiguió 1.231.755 votos frente a los 1.170.780 (48,73 por ciento) de la conservadora Alianza Nacionalista Republicana (Arena).

"Declaramos misión cumplida", aseguró Araujo, al anunciar el resultado, que se basó en 2.402.536 sufragios válidos.

Diecisiete años después de firmar los acuerdos de paz con el Gobierno de Arena, presidido por Alfredo Cristiani, la ex guerrilla del FMLN logró lo que no hizo por las armas y llegó al poder gracias al voto de los salvadoreños.

La relación con E.U será prioridad
Funes, un periodista que supo capitalizar su popularidad, se convertirá en el primer presidente de izquierda en El Salvador, en un momento que él mismo recordó que es de crisis mundial.

"El régimen económico establecido por la Constitución de la República, la propiedad privada y la seguridad jurídica tendrán el mayor respeto y serán objeto de atención especial", anunció Funes en un discurso que pronunció antes sus simpatizantes en un hotel capitalino.

Jaleado por los gritos de "Sí se pudo", Funes, quien se suma a la lista de Gobiernos de izquierda de América Latina, anticipó que una de sus prioridades será su relación con Washington y "una política exterior independiente basada en la protección y el fomento de los intereses nacionales".

"La integración Centroamericana y el fortalecimiento de las relaciones con Estados Unidos serán aspectos prioritarios en nuestra agenda de política exterior", sostuvo.

Indicó que trabajará por construir "una economía dinámica eficiente y competitiva", y que, además, promoverá "la creación de una amplia base empresarial".