El tesoro iría a manos del ICBF
Lo que el Instituto podría recibir en acciones de Fabricato supera el presupuesto del ICBF en el Meta.
El hecho objetivo, confirmado por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), por su apoderado, Carlos Manrique, y que no fue desmentido por Fabricato a pesar de que oficialmente se le consultó, es que en este momento la textilera tiene 769 millones 499.039 acciones, de cuyos propietarios no se sabe si están vivos o muertos, no han ejercido sus derechos durante más de 20 años y tampoco se conocen sus herederos.
En esas condiciones, y conforme a la Ley 75 de 1968, de probarse que ese paquete accionario no tiene dueños ni herederos legítimos, los cerca de 770 millones de acciones, equivalentes ingresarían al ICBF, entidad que, según el apoderado Carlos Manrique, saldría a venderlas en una subasta pública en la Bolsa de Valores de Colombia (BVC).
Suponiendo que esas acciones se vendieran hoy al último precio registrado en bolsa, que fue de 72 pesos, ese paquete accionario valdría más de 55.403 millones de pesos.
La cifra es tan grande como relativa.
Si se le compara con los 4,7 billones de pesos que el Instituto maneja este año, a través de programas que ejecuta con sus 33 regionales, la citada suma parece insignificante.
Pero no lo es para nada. Datos aportados por Beatriz Muñoz Calderón, secretaria General del ICBF, indican que, a precios de hoy, con la venta de los títulos de Fabricato esta entidad podría financiar holgadamente el presupuesto de funcionamiento e inversión de la regional del Meta, que es de 54.000 millones de pesos.
La funcionaria no se obsesiona con la cifra, pues sabe que en este tipo de procesos bien pueden aparecer herederos de las acciones o hasta accionistas que, motivados por informes como este, seguramente van a revisar esas acciones que tienen en un lugar del que ni se acuerdan.
Por eso, las cuentas que aquí se ofrecen no tienen más que un carácter ilustrativo del impacto que podría tener para el Instituto la recepción de las acciones de Fabricato, previa sentencia favorable de un juez.
Bajo ese entendido, con 55.000 millones de pesos el ICBF puede atender durante 80 días a 609.000 niños colombianos de los estratos más bajos que se benefician de una ración nutricional fortificada, que incluye leche y una galleta reforzada con vitaminas.
De acuerdo con un documento de rendición de cuentas del ICBF, con 55.000 millones de pesos se podría duplicar la inversión acumulada de 22.344 millones de pesos en la estrategia "Fiesta de la lectura", que permitió el acceso de 315.903 niños y niñas a literatura infantil y a diferentes formas de expresión artística, en más de 6.000 unidades de atención del Instituto, situadas en 75 municipios del país.
De igual manera, si la atención integral de la primera infancia en educación, salud, nutrición, acompañamiento familiar y protección tiene un costo per cápita de 2,6 millones de pesos, con lo que se recibiera por las acciones de Fabricato se podrían atender más de 21.150 niños y niñas.
Todo esto es hipotético, pero da una idea de lo que para la atención de la infancia en Colombia se podría lograr si los ciudadanos y las empresas denuncian esos bienes mostrencos y sin herederos que tanto ayudarían al ICBF.