Hispanos desvelan campañas en E.U.
A tres semanas del supermartes, Obama y Romny intensifican estrategias para atraer voto latino.
Los votantes latinos hoy son el centro de atención de los candidatos presidenciales en Estados Unidos.
Tanto Barack Obama como Mitt Romney afinan sus discursos y agudizan sus estrategias para ganar su preferencia en las urnas, pues son conscientes del peso electoral que ganarían si tienen a su favor el criterio de los casi 52 millones de hispanos que viven en su país.
Los retos para ambas campañas son grandes: mientras el candidato demócrata debe recuperar el amor perdido por la promesa incumplida de la reforma migratoria, el republicano tendrá que hacer olvidar a los potenciales votantes las posturas antiinmigración que mostró durante las primarias de su partido.
No obstante, Luis Felipe López, jefe de Información del diario Nuevo Herald de Miami, explica que dichos factores no tendrán mayor influencia para el elector indeciso.
“Las primarias republicanas están relativamente lejos temporalmente en términos de tiempo, y aunque Romney tomó entonces posiciones duras para atraer simpatizantes del ala más fuerte del partido, no fue el más radical de los precandidatos”, aseguró en diálogo con EL COLOMBIANO.
El Gobierno Obama, por su parte, se anotó un punto positivo al aprobar el 15 de agosto pasado un alivio administrativo para cerca de 1,7 millones de jóvenes indocumentados menores de 30 años de edad que ingresaron al país antes de cumplir los 16.
La medida, que les permitirá evitar sus deportaciones, les otorgará, a su vez, un permiso temporal de trabajo y el acceso al sistema de seguridad social.
Todos estos esfuerzos redundarán, probablemente, sobre la preferencia electoral en estados con fuerte presencia latina como Nevada, Florida, Colorado, Ohio, Carolina del Norte y Virginia, en los que viven casi 5,5 millones de electores latinos registrados y 1,1 millones de ciudadanos naturalizados latinoamericanos.
Sin embargo, analistas políticos coinciden en que aunque el voto latino sigue inclinándose más hacia la opción demócrata, la asistencia a las urnas por parte de los hispanos no será esta vez tan masiva como la anterior.
“El Gobierno actual ha hecho tantas promesas, que desde el inicio se veía que lo prometido sería muy difícil de lograr, pero se tenía esperanza. En efecto, poco ha sucedido y de ganar nuevamente Obama estaríamos en la misma situación”, afirmó Nora Sandigo, Fundadora de la organización Fraternidad Americana.
La activista opina que en caso de que ganen los republicanos se perdería “toda esperanza de cumplir los sueños de vida estable en los Estados Unidos de muchos latinos, pues los republicanos siempre han sido un grupo bien encerrado en contra de la comunidad inmigrante”.
Grandes diferencias
Tal vez el mayor obstáculo que se alza entre los aspirantes a la Casa Blanca y el voto de las comunidades latinas, es la poca comprensión que existe en ambas campañas de la complejidad de dichas minorías, agrupadas todas bajo la categoría de hispanos.
En E.U. viven 33 millones de personas de ascendencia mexicana, mientras que la segunda comunidad más grande es la puertorriqueña, con 4,7 millones de personas. En tercer lugar aparecen los cubanos, con 1,9 millones, de acuerdo con el Pew Research Center.
Luego están los salvadoreños (1,8 millones), dominicanos (1,5 millones), guatemaltecos (1,1 millones), colombianos (972.000), la comunidad hondureña (731.000), ecuatoriana (665.000) y peruana (609.000).
Estos números ocultan una realidad más profunda, tejida con las particularidades y preocupaciones de cada comunidad y las idiosincracias de cada país
“La inmigración, por ejemplo, es un asunto específico de la comunidad mexicana, pero no toca a los cubanos o a los puertorriqueños, que ya tienen resuelta su situación migratoria. Los primeros porque al año y un día de llegar al país obtienen la residencia, y los otros porque ya tienen la ciudadanía”, explicó López.
Los cubanos, por ejemplo, tienden a apoyar las propuestas demócratas. Según un informe de AP, estos empezaron a acercarse a los republicanos a comienzos de los 60, luego de la fallida invasión de Bahía de Cochinos, apoyada por E.U., para derrocar al entonces presidente, Fidel Castro.
Pero a pesar de los matices propios de cada cultura existen preocupaciones comunes a todos los latinos, que no se alejan mucho de las expectativas de los votantes estadounidenses, pues viven conjuntamente la crisis económica de la potencia del norte.
“La preocupación número uno de los hispanos es el desempleo, pues la tasa de desempleo entre los hispanos es más alta. Mientras en la población en general bajó de 8 por ciento, entre los hispanos está por encima del 10 por ciento”, aseguró López.
Lo cierto es que los latinos deben jugar muy bien sus cartas electorales para generar verdaderos cambios políticos que los favorezcan, en un momento en el que la atención de E.U. se dirige con más fuerza al otro lado del mundo: Oriente Medio