Emergencia por nuevo atentado a oleoducto
Una nueva emergencia ambiental se presentó ayer por el derrame de crudo en otro atentado al oleoducto Caño Limón-Coveñas perpetrado en el kilómetro 156 en la vereda Miralinto, zona rural de Toledo, Norte de Santander.
El ingeniero Eduard Enrique Portillo, coordinador del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo en Arauca, manifestó que este nuevo ataque se presentó 12 kilómetros más arriba del que sufrió el oleoducto el 3 de enero.
Ante la preocupación de habitantes de la zona que le relataron a este diario que el derrame esta vez es más fuerte, "pues puede caer sobre el río Margua", Portillo manifestó que las primeras versiones de Ecopetrol es que el derrame del crudo cayó sobre un caño seco, "por lo que está estancado y no habrá emergencia".
Fuentes militares atribuyeron el atentado a grupos ilegales, pero no precisaron cuál de estos fue el perpetrador. Portillo indicó que con respecto a la emergencia ambiental causada por el primer atentado se ha presentado "una mortandad de peces muy grande, pero no se ha suspendido el suministro de agua en Arauca y Arauquita".