Historia de superación
Tan diferentes como la población que atienden. Así son los colegios de educación contratada que operan en el Municipio de Medellín. Aunque cada uno tiene un proceso de educación autónomo, todos velan por los buenos estándares de calidad en la educación de los jóvenes y adultos que llegan a sus aulas. Los procesos de investigación y de convivencia se reflejan en la comunidad.
Ejemplos de desarrollo de tecnología e inclusión social incentivan el conocimiento y la convivencia de la población estudiantil.
En una finca prestada, con 250 estudiantes que fueron rechazados de otros colegios públicos por el déficit en disciplina en algunos casos y en rendimiento académico en otros. Ese fue el inicio en 1994 del Colegio Cooperativo de San Antonio de Prado, uno de los 13 planteles de educación contratada que en sedes del municipio, complementan la cobertura de la ciudad.
Según Gustavo Jaramillo, gerente de la Cooperativa Multiactiva San Antonio de Prado, Coomusap, el inicio del Colegio Empresarial y del Colegio Cooperativo, es el común denominador de la mayoría de planteles de cobertura de la ciudad.
En su caso con la ayuda de organizaciones internacionales y otros esfuerzos financieros construyeron una planta física en la que se ampliaron los cupos y que fue el origen del proceso educativo, que en muy poco tiempo, cambió la mentalidad de la comunidad estudiantil.
Según Jaramillo se inició la búsqueda de recursos para seguir brindando educación de calidad y sin costo para los estudiantes y sus familias.
Así fue como en 1996, bajo la modalidad de licitación, les fue adjuticada la sede Compartir, en donde pasó a operar el colegio Cooperativo.
El cambio fue tanto que en 2011 obtuvieron el premio “Medellín la más educada” como mejor colegio de calidad oficial.
Por su parte el Colegio Empresarial está clasificado según las pruebas Icfes Saber 11 como muy superior, la calificación máxima que recibe un plantel educativo y en la cual solo están dos instituciones públicas de la ciudad. El ejemplo lo siguen los demás colegios de educación contratada que buscan alcanzar la excelencia.
No son competencia
Antes de comenzar el año lectivo los colegios de cobertura deben esperar que se copen los puestos destinados en los planteles públicos, y sólo esos niños y jóvenes que no lograron un cupo en los planteles oficiales pueden vincularse como nuevos estudiantes a estos colegios.
“Tenemos muy buena comunicación con los jefes de núcleo y con los rectores, los apoyamos en los casos que ellos no pueden manejar, en lo que nosotros somos expertos”, dice Héctor Soto, rector del Colegio Pequeña María, ubicado en la Comuna 1 de la ciudad, y en el que estudian más de 1.600 estudiantes, la mayoría en condición de desplazamiento. En las aulas esta población encuentra hogar y herramientas para la vida.