Empujan TLC con Corea con visitas de alto nivel
El póximo 11 de julio se reunirán los ministros de Comercio de ambos países en Seúl y el canciller coreano vendrá a Colombia en agosto. Entre tanto, siguen las rondas de negociación y el sector automotriz reitera su temor.
La próxima semana será crucial para destrabar las negociaciones del tratado de libre comercio (TLC) entre Colombia y Corea del Sur en dos temas sensibles que tocan a la industria automotriz colombiana y el sector agropecuario en ese país asiático.
Jaime Alberto Cabal Sanclemente, embajador en Corea desde hace dos meses, confirmó en diálogo con EL COLOMBIANO que el próximo 11 de julio el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Sergio Díaz-Granados, se reunirá con su par coreano en Seúl.
Esta visita es parte de la estrategia para procurar que el TLC que comenzó a negociarse desde hace dos años entre ambos países sea un hecho antes de finalizar 2011.
En el mismo sentido, la ministra de Relaciones Exteriores, María Ángela Holguín, se reunirá en Bogotá con el canciller surcoreano a mediados de agosto.
Los dos encuentros de alto nivel son la antesala para la visita de Estado que realizará el presidente Juan Manuel Santos a Corea en septiembre próximo.
"Las relaciones entre ambos gobiernos cada vez son más fuertes. En este momento Corea tiene sus ojos puestos en Colombia y Perú para desarrollar negocios y fortalecer esquemas de cooperación. Somos un lugar estratégico (en América Latina) para el sector empresarial coreano", comentó el embajador Cabal.
Puntos álgidos del TLC
Para finales de julio está prevista la quinta ronda de negociación entre los equipos técnicos de Colombia y Corea. Se realizará en Washington, en vista del interés compartido de que el Congreso estadounidense ratifique los TLC respectivos.
Allí volverán a ponerse sobre la mesa las consideraciones del Gobierno Colombiano para que el desmonte gradual de aranceles en vehículos y autopartes (hoy del 35 por ciento para los carros coreanos) tome más tiempo de lo que ha querido Corea en las pasadas rondas.
Por su parte, la industria automotriz colombiana ve como una amenaza para su futuro el TLC con un país que abastece el 99 por ciento de demanda interna de vehículos con producción local.
"Esto es como preguntarle a un cultivador de café en Corea si la suscripción del TLC con Colombia le permitiría 'aprovecharlo' para exportarle café a Colombia y aumentar sus cultivos del grano", comentó Santiago Chamorro Micolta, presidente de GM Colmotores, unas de las tres ensambladoras consultadas por Colprensa sobre el tema (ver recuadro).
Al respecto, el embajador Cabal afirma que el TLC "es mucho más que carros" y lo defiende como un acuerdo de complementariedad donde se busca que sean más los sectores beneficiados que aquellos que se resientan.
Por eso una de las prioridades del Gobierno es hacer que Corea ceda en su férrea protección al sector agropecuario, pues el TLC abre puertas a productos colombianos como carnes, lácteos, frutas y café.
"El TLC no serán solo más oportunidades de exportación sino que facilitará flujos de inversión de Corea hacia Colombia para hacer alianzas en sectores como la industria y la minería", puntualizó Cabal.