Histórico

En busca de lo fundamental para una paz sostenible

08 de febrero de 2014

La experiencia de ser Director por un día, en el aniversario 102 de El Colombiano, llevó a David Bojanini, presidente del Grupo Sura, a plantearse una serie de reflexiones.

Esta es una versión del streaming que realicé con el empresario el 6 de febrero, día de la publicación.

¿Qué pasó desde ese día en que el teléfono sonó y lo invité a ser Director por un día, y hoy, cuando tiene el periódico en sus manos y es una idea materializada?
"Lo primero que pensé fue que no podía declinar esta invitación, por muchas razones… Pero sentí que tenía un edificio encima, porque nunca había tenido una experiencia como esta. No sabía qué era lo que iba a hacer y dije: me metí en un problema.

... Me senté unos días a planear qué iba a hacer, qué me gustaría decir en la edición de un periódico y a quiénes quería invitar a trabajar para que dieran sus puntos de vista...

... El día en que me reuní contigo y con el equipo que trabaja aquí todos los días, y les conté lo que quería hacer y todo empezó a fluir, esto se volvió una experiencia maravillosa que disfruté minuto a minuto".

Nosotros también. Fue un Director que estuvo en la calle, que escribió, que hizo entrevistas, que invitó a columnistas, que editó... Hablemos de esa experiencia en la calle con Jeihhco, John Jaime y Julián, en la comuna 13.
"Fue muy interesante porque antes de sentarme con ellos, yo ya había hablado con algunos de los que participaron en la edición en temas conceptuales sobre la convivencia, sobre la paz, sobre las raíces de un conflicto, qué es lo que está fallando en la sociedad colombiana… Yo había conocido a estos jóvenes en otras ocasiones. Nosotros los apoyamos porque hacen una labor muy importante en la comuna, como es rescatar jóvenes y darles un sentido de vida en temas como la danza y el arte.

Cuando me senté con ellos y empecé a hacerles las preguntas, quedé sorprendido de la riqueza conceptual que tienen sobre las raíces de nuestro conflicto, y lo más interesante es que ellos lo han vivido y lo han sufrido, pero también han tenido la fortaleza de no desmotivarse y ver una esperanza en lo que ellos hacen...".

Cuando se hace un periódico cada 24 horas, siempre quedan pendientes. ¿Qué quedó faltando?
"Es una pregunta difícil. Creo que deben faltar cosas y debe haber muchas personas pensando: ¡hombre, cómo fue que no hablaron de esto o de aquello… Pero creo que el periódico fue bien planeado y que lo que, en mi concepto se debió incluir, quedó bien cubierto. Quisiera debatir más sobre temas de educación, no en vano pusimos la educación como el primer capítulo de lo fundamental. Y realmente, si la educación de un país es de calidad, es incluyente, vamos a tener una nación diferente. Eso toma tiempo, no se logra de la noche a la mañana. Cuando un país decide transformar su sistema educativo, aunque los resultados grandes se ven a largo plazo, en poco tiempo empiezan a verse cambios, y eso es lo que muchos gobernantes o muchas personas que son responsables de decidir sobre políticas públicas, no visualizan".

Ya que se refiere a lo fundamental, metámonos al alma de esta edición: una paz sostenible. ¿Cómo la define usted?
"El país viene dándole mucho protagonismo a unos diálogos de paz que se están dando en La Habana entre las Farc y el Gobierno hace bastante tiempo y todos tenemos la esperanza de que allá se pueda firmar una paz. Pero, supongamos que esa paz se firmara hoy. Yo creo que mañana muy pocas cosas van a cambiar en el país. Porque el conflicto tiene muchas raíces y lo que hay que cambiar son esas raíces para que la paz sea perdurable, por eso hablamos de lo fundamental. Y si cambiamos esas cosas que son fundamentales, a lo mejor no firmemos nada con nadie y (de todas maneras) el país cambiará.

Por eso decidimos preguntarles a los invitados a esta edición, para ustedes ¿qué es lo fundamental? Y surgen temas como la educación, la justicia, los partidos políticos, la corrupción y la ilegalidad, el papel de los medios de comunicación, el papel de la mujer. Esos temas que consideramos fundamentales son los tópicos alrededor de los cuales se debe unir toda la sociedad para pedir los cambios que se requieren, porque las transformaciones se logran en la medida en que toda la comunidad apunte en la misma dirección y por eso son esenciales.

Lo fundamental es que todos queramos y pidamos los cambios para que la sociedad pueda vivir en paz".

Uno de los hechos interesantes que tiene el periódico es que la pregunta que se plantea desde el editorial se resuelve en un viaje temático. Comencemos por su interés en la educación.
"El mensaje central es que una población educada es una población preparada para la vida. ¿Para qué debe ser la educación? Para tener ciudadanos respetuosos a las normas, a las instituciones y que le sean útiles a la sociedad, que sepan defenderse haciendo cosas formales o legales.

... Hay que darle mucha importancia a todo el tránsito que se hace en los primeros años de vida porque ahí estamos formando a los ciudadanos del mañana. Por eso a mí me gustó mucho que la portada de esta edición del periódico tuviera niños, que son la sociedad del mañana".

El segundo capítulo es la mujer, que cierra con unas fotos muy impactantes de Jesús Abad Colorado.
"La mujer en Colombia juega un papel muy importante. Y lo puede expresar mucho mejor una persona como Jesús Abad, por ejemplo, con esas fotos tan dicientes de una mujer sentada en las ruinas de la que hace diez años fue su casa... Muchas mujeres en Colombia son cabeza de hogar y han vivido la violencia con la muerte de su esposo, de sus hijos y, sin embargo, siguen para adelante y son las que le imprimen ese optimismo y esos deseos de salir adelante a muchas personas.

Por eso quisimos hacerle ese homenaje a la mujer... para que ella asuma el rol que tiene que tener, para que se respete y se haga respetar. Porque muchas veces por falta de educación una mujer puede ser abusada o caer en el embarazo adolescente. Cuando una niña queda embarazada a los 14 años ya el camino de ahí para adelante es muy difícil. Y nosotros queremos que esas niñas puedan ser felices. Una situación como esas puede truncarle el resto de su vida, la posibilidad de educarse".

Entrando al tercer momento está la justicia. Carlos Gaviria habla del derecho a la paz. ¿Cuáles son los elementos que resaltaría de ese texto?
"Hoy una de las preocupaciones que tiene el país es su sistema de justicia. Y tenemos en nuestro periódico dos puntos de vista muy buenos. El de Carlos Gaviria, un hombre optimista, pero aterrizado a las debilidades de nuestro sistema, y el de Hernando Yepes, que muestra muchas debilidades de nuestro sistema y explica muy bien las razones por las cuales él piensa que muchas cosas se deben cambiar.

Me parece interesante lo que plantea Carlos Gaviria, para volver a tu pregunta, en el sentido de decir el derecho a la paz. Eso se debería tener en cuenta en muchos frentes, porque cuando hablamos del derecho a la paz hay un papel importante de todas las ramas del poder. Por ejemplo, ¿cuál es la legislación que deberíamos tener en una instancia de posconflicto? Todos debemos entender esos derechos para definir las políticas públicas adecuadas para reclamar y hacer que se cumplan".

El cuarto tiempo es la corrupción. ¿Cuál es su visión sobre ella?
"Es un fenómeno que se ha ido apoderando del mundo. Cuando uno mira los mapas de transparencia internacional, los países que se pueden rescatar con bajos niveles son muy pocos y coincide con naciones muy educadas. Aunque en países donde los niveles de educación son altos, ya estamos viendo también altos niveles de corrupción.

Yo diría que la corrupción se engendra en varias cosas.

La gente cada vez piensa más en sus intereses particulares o propios, que son legítimos, sin embargo, todos tenemos que entender que también hay unos intereses comunes que tenemos que respetar. Pero, cuando la gente antepone su interés particular a todo lo demás, podemos caer muy fácilmente ahí.

En esta edición hablamos de algo muy importante: yo creo que buena parte de la corrupción se alimenta de un sistema de financiación de campañas políticas que no está bien diseñado. Entonces, vemos cómo muchas personas anhelan llegar al poder en cualquiera de sus facetas para tener la oportunidad de conseguir recursos para financiar su próxima campaña o la de algunos de sus amigos o como los quieran llamar.

Pero, ese problema de la financiación de campañas le sale muy costoso a un país como Colombia. Yo creo que si el país dijera que del presupuesto nacional vamos a financiar todas las campañas, y no se permite un peso de afuera para nadie, se reducirían los niveles de corrupción y le costaría menos al país. Pensemos no más lo que vale la corrupción que se engendra en todo ese tema de la financiación de las campañas políticas. Pero corrupción también hay en el sector privado, corrupción hay en muchos frentes.

El otro tema que me preocupa es la captura del Estado, que son las personas que corrompen a las autoridades o a las instituciones para su beneficio personal".

El quinto tema es la presencia del Estado. Bernardo Toro tiene una definición sobre lo que es la política donde cuestiona que esta se asocie con el poder y no con el sentido de un propósito colectivo.
"Sí, y aquí podemos hablar de presencia del Estado y de partidos políticos, que en Colombia han perdido su norte porque ya no tienen una filosofía clara de cuáles son las ideas o el pensamiento que ellos tienen, y quien se vincule a un partido es porque comparte esa filosofía o ese pensamiento acerca de muchos aspectos relacionados con el país: la educación, la justicia, la salud, la seguridad social, bueno, cantidad de temas tan importantes para que un territorio funcione. Entonces, en la medida en que las personas empiecen a tener unas ideas comunes que compartan, ya hay una política que se puede hacer alrededor de eso, y quien en un momento dado logre ser elegido en un puesto público, llámese en el parlamento o en el Ejecutivo, será una persona que represente la filosofía y los ideales que comparten muchas otras y eso es lo que trata de desarrollar.

Lo grave es cuando una persona no representa a nadie, y es elegida y hace lo que le parezca. Entonces, no hay esa unión o esa colectividad que es la que hace que las cosas se muevan. Por eso son tan importantes los partidos políticos. Pero, hoy se elige a un congresista o a un mandatario y, como no representa a nadie, él no tiene que rendir cuentas. Pero cuando hay una representación de una colectividad, se actúa en pro de esa filosofía que todos comparten...".

Fernando Cepeda en su columna reta a los partidos a que si no se reinventan, va a surgir quizás un nuevo partido que sería el "Farcpartido," que se está moviendo, que está diciendo cosas, mientras que los partidos tradicionales están distraídos.
"Me preocupa que los partidos se han vuelto seguidores de una persona, como el caudillismo. Por eso el voto independiente en Colombia ha tomado tanta importancia.

El voto independiente es de las personas que estamos cansadas de la misma forma fallida de hacer política y tratamos de apoyar al que haga los planteamientos más coherentes.

¿Pero esas personas en qué han fallado? En que no han sido capaces de formar un partido, porque el partido no se puede llamar por el nombre de una persona, el partido se tiene que llamar diferente, o sea, es una filosofía que todos comparten.

Y si hay personas que tienen buenas ideas, ¿en qué fallan? En no ser capaces de plantearlas como un proyecto de gobierno".

Sigue la economía. Guillermo Perry dice que la desigualdad es un caldo de cultivo para la violencia y la criminalidad. Ahí tenemos mucho trabajo…
"Hay que diferenciar desigualdad e inequidad. Siempre hay que entender que en las sociedades no todo el mundo es igual. Hay diferencias y hay diferencias económicas, pero en lo que debe haber equidad es en todos los temas públicos.

Bernardo Toro lo menciona muy claro y es: el agua que sale por el acueducto en un barrio como El Poblado, debe ser de la misma calidad del agua que salga en la comuna 13. Y yo creo que en eso una ciudad como Medellín lo cumple muy bien, ahí hay equidad en un servicio público, pero no hay equidad en la educación, en la salud, en el espacio público. Mientras usted ve unos barrios donde todas las casas son apiñadas y no hay un sitio donde alguien se pueda recrear, en otras partes se ven espacios muy amplios. En la medida en que haya equidad, un país va a tener más bienestar y va a vivir con más paz".

Y al final entra el rol de los medios de comunicación. El periodista Javier Darío Restrepo reflexiona sobre la importancia de la búsqueda de la verdad, de la libertad de prensa y de la democracia. ¿Cómo ve usted la responsabilidad de los medios en la construcción de una paz sostenible?
“Los medios tienen una responsabilidad muy grande porque tienen la capacidad de llegarle a toda la población. Lo que ellos transmiten es muy importante, pero si sus contenidos obedecen más a un factor económico para generar más audiencia y más dinero, nos seguirá pasando lo que hasta ahora ha venido sucediendo en Colombia, que algunos contenidos que hacen apología a las mafias, al delito, a lo ilegal, y que tanto gustan, se transmiten sin ningún respaldo que vaya más allá. No son todos los medios, pero hay algunos que no le están mandando mensajes a la gente de qué es lo importante, porque a través de ellos también se educa a la población.

Sería bueno que los medios pudieran decirle a la sociedad: mire, démosle importancia a la educación, porque ella es la que va a hacer que nuestros hijos el día de mañana sean útiles a la sociedad y puedan valerse por sí mismos. Pero muchas veces esos temas no tienen rating para que ocupen espacios importantes en los medios. Yo creo que debe haber un equilibrio. Obviamente, tienen que tener espacios de diversión, pero también tienen que mandar algunos mensajes para que las personas entiendan mejor la coyuntura y la sociedad en la cual viven.

Por eso es tan importante la verdad y la libertad de prensa. Porque la libertad de prensa permite ser críticos frente a muchas cosas. La libertad de prensa y unos buenos medios definitivamente fortalecen una democracia”.

Vamos a contar intimidades. Este Director estuvo aquí, en las instalaciones El Colombiano, cuantas veces pudo: hizo la jornada de cierre y revisó la impresión. ¿Cómo describe la emoción que uno siente cuando ve la rotativa funcionando y miles de periódicos que salen con su mensaje?
“Eso es emocionante,  tan emocionante como el nacimiento de un hijo. Porque se gesta una idea, se empieza a construir alrededor de esa idea, se invita personas a que participen, cada uno trae su mensaje, se discute… Ese trabajo en equipo que hicimos durante todos estos días era fascinante. Realmente cuando yo salía de mi trabajo cotidiano y me venía para el periódico El Colombiano a trabajar, yo no decía: -¡qué pereza, ahora me toca irme…! No, yo decía: -¡Qué dicha, vamos a trabajar en esto y a avanzar, y se me pasaba el tiempo y no quería salir de aquí. Y luego, en la rotativa, ver pasar los periódicos convertidos en una realidad, pues es una cosa muy emocionante”.

Voy a revelar una infidencia y es que unas personas recibieron personalmente bajo la puerta el periódico… ¿Quiénes fueron? “Pues, cuando salí de aquí, como a las 12:30 de la madrugada, cogí uno de los ejemplares, le hice una dedicatoria a mis padres, llegué a la casa de ellos y se los eché por debajo de la puerta  para que lo tuvieran muy temprano y pudieran ver esa dedicatoria”.

Creo que así queda una visión muy clara de nuestro Director por un día. Para nosotros fue un privilegio y una experiencia inolvidable: queda nombrado Director emérito…
“¡Muchas gracias…!  Quiero cerrar agradeciéndote a ti y a todo el equipo de El Colombiano que estuvieron siempre muy atentos, muy motivados, muy comprometidos con este proyecto y eso fue lo que hizo que yo lo disfrutara al cien por ciento. Esto es el trabajo de un equipo.

También quisiera resaltar el papel que jugaron las otras dos directoras: Mariana Pajón, quién hizo una sección deportiva muy bonita, haciendo un reconocimiento a muchas personas que están detrás de los grandes deportistas y que de pronto nadie ve, y eso muestra la calidad humana de esta niña. Y, también a Agatha Ruiz de la Prada por haber participado en la parte de Tendencias. Yo creo que esto hace que sea un periódico completo. Esto no fue solo mío sino que tenía a estas dos grandes mujeres también participando y contribuyendo a que este periódico fuera muy agradable para la lectura.

Mil gracias de verdad a todas las personas que hacen parte de este gran equipo de El Colombiano, quedo muy bien impresionado, hice amigos aquí y ojalá me inviten aunque sea un día a botar corriente, porque pasé delicioso”.

La puerta está abierta, porque dicen que cuando uno se ensucia de tinta eso no se borra…
“Eso no se borra”.