En casa: menos lágrimas, más sonrisas
Una vivienda segura para los niños se logra conociendo los riesgos de accidentes a los que están expuestos y tomando medidas para evitarlos.
Mafe solo tiene tres años y ya usa una prótesis dental. Tenía dos años cuando una caída en el baño le descompletó la sonrisa. Estaba en la bañera y mientras que su mamá se quitaba la pijama para bañarse con ella, empezó a jugar a la "piscinita".
Ignoró el primer llamado de atención y en uno de sus brincos resbaló y fue a dar al piso. Sus dientes recibieron todo el impacto y así perdió uno de ellos. Lágrimas, muchas lágrimas derramó Mafe aquella vez. Y aunque a los días ya mostraba su mueco con gracia y al año se alegró más con su diente "nevo", lo que ahora es una anécdota para Mafe y su familia también pudo convertirse en una tragedia.
Según datos del Instituto Nacional de Medicina Legal, el año pasado en Colombia 579 niños entre 0 y 14 años murieron como consecuencia de accidentes en la vivienda. De estos, 12 ocurrieron en Medellín. Por su parte, en el país, durante el primer trimestre de 2011, las muertes de menores en sus viviendas ya suman 32.
Entre las principales causas de accidentes en el hogar se cuentan la sumersión, golpes contundentes, caídas, sofocación, intoxicación y quemaduras.
Se pueden prevenir
Humberto Ramírez, médico pediatra del Grupo de Puericultura de la Universidad de Antioquia y asesor en salud infantil y desarrollo humano, señala que los accidentes en el hogar más frecuentes en la niñez son las caídas, las quemaduras, las intoxicaciones, las heridas y asfixias.
Explica que hay caídas desde la propia altura y desde una altura superior. En nuestro medio, agrega el pediatra, un accidente muy grave son las caídas de casas en construcción, con planchas que funcionan como terrazas sin protección. Son también sitios propicios de caídas: las escaleras sin pasamanos, ventanas, pisos lisos o con objetos mal ubicados.
Las quemaduras están en segundo lugar, especialmente las producidas por líquidos calientes. También ocurren por alimentos o el agua de la ducha a altas temperaturas y por contacto con objetos como la plancha.
El tercer lugar lo ocupan las intoxicaciones, siendo la ingestión de venenos o medicamentos, la más frecuente.
Las asfixias por inmersión y heridas con objetos cortantes son otras causas de accidentes domésticos.
El pediatra Humberto Ramírez aclara que los mal llamados accidentes (técnicamente se denominan lesiones físicas no intencionales) "tienen una estructura causal y no casual, por lo tanto se pueden prevenir".
Aquí, algunos consejos a los padres para tener una vivienda segura. Una casa con menos lágrimas y más sonrisas.