Histórico

En el Puente de Zoila la paz encontró su oasis

COMO UNA FORMA de resistirse a la violencia y a los grupos delincuenciales, esta comunidad declaró su territorio como zona de paz y busca que la idea se repita en otros sitios de Medellín. Dicen no al conflicto armado.

08 de enero de 2012

Al subir hacia San Cristóbal por la carretera vieja, justo después de San Javier La Loma, la paz encontró su oasis.

Se refugió exactamente en el sector conocido como el Puente de Zoila y se vistió de blanco. Engalanó cada una de las viviendas con banderas blancas y dejó por sentado en un gran letrero que allá, en esa curva donde un guayacán amarillo adorna los días y se siente el olor a naturaleza, es una zona de paz.

Y se aferró allí, luego de que la violencia, irracional como siempre, sorprendiera en la noche del 16 de noviembre de 2011 a Hernán Darío Posada y le quitara la vida a balazos. Con él, casi se lleva otra existencia, la del primo que lo acompañaba.

Ese episodio doloroso llevó a que la familia Posada se reuniera con la comunidad y declararan ese territorio una zona neutra, en el que las manifestaciones del conflicto armado no tienen espacio.

Rafael Posada, uno de los gestores de esta iniciativa de resistencia civil a las violencias que se viven en Medellín, cuenta que luego de la muerte de su sobrino, "nos reunimos todos en el sector. Nos pusimos de acuerdo y por eso llenamos de banderas el barrio. Somos personas de paz y no le hacemos daño a nadie y queremos que lo entiendan los violentos".

Dice don Rafael, el único carpintero que se encuentra en el sector, que las banderas blancas son "como una especie de memoria a Hernán, su sobrino, trabajador, buen muchacho, asesinado y no sabemos quién ni por qué".

Según este hombre que lleva 53 años en ese barrio mitad urbano, mitad rural, este es también un mensaje a todos aquellos que empuñan las armas "y decirles que la violencia no es el camino".

Han estado tranquilos
El Puente de Zoila siempre ha estado en medio de dos zonas azotadas por la violencia que con el paso de los años se ha recrudecido.

Al lado izquierdo, los barrios de la comuna 13 han estado metidos en un espiral de guerra que ha cobrado cientos de vidas. Jóvenes que en los callejones activan sus armas y disparan de noche hacen parte de los combos en esta zona de la ciudad.

A su derecha, en San Cristóbal, la presencia hace algunos años de los paramilitares, y ahora de "los Urabeños", ha llenado de temor a sus habitantes.

En medio de esas balas que surcan las montañas entre la 13 y San Cristóbal, disparadas unas de día y otras de noche, está el Puente de Zoila, firme en su deseo de ser un territorio de paz.

"Este es un sitio tranquilo donde los muchachos se han levantado en zona de tranquilidad, les hemos inculcado valores y los hemos mantenido lejos del conflicto porque los más afectados a la larga son ellos", explicó uno de los residentes del sector.

Y nació la iniciativa de paz
Después de la muerte de Hernán y ante el temor de que la violencia se quedara en el barrio, la familia Posada y otros vecinos se reunieron para analizar la situación que habían vivido de lejos, no de forma tan cercana.

Según Rafael, "vimos la necesidad de que teníamos que hacerlo y era una forma de protestar sin problemas y de decir déjenos tranquilos que no estamos ni con uno ni con otro y no queremos que nos metan al conflicto".

Todos acogieron esta idea de resistencia civil a la violencia, sin armas ni señalamientos, pero con el deseo inmenso de vivir en paz.

Por eso hace un mes ubicaron las banderas y el letrero "zona de paz" y manifiestan que "las tendremos ahí hasta que haya que cambiarlas. Si se ponen amarillas o se dañan las cambiaremos y lo mismo si se daña el letrero también lo haremos", dice Rafael.

Para Posada, las banderas de paz van acompañadas de momentos de oración en familia, "en los que pedimos por todos aquellos que han padecido la violencia o han estado inmersos en ella".

Que se contagie la idea
Claudia Posada, otra de las habitantes del sector, cree que este tipo de ideas son válidas para decirle a los violentos que se puede cambiar, o en caso contrario, dejar a los que no tienen nada que ver por fuera de las acciones violentas.

Dice Claudia que "siempre hemos sido muy neutros y ninguno de los muchachos han participado en ninguno de los combos".

Asegura que los integrantes de los combos han visto la idea como una forma de nosotros manifestarnos "y lo que buscamos es que esta zona sea respetada, que sea una zona de tranquilidad".

Según Claudia, lo ideal de esta iniciativa de paz es que no solo sea en el sector, sino también en Barrio Nuevo, Los Ortiz y La Y. "Sería una buena idea que esta iniciativa se contagie y que donde se vea que es necesario, también lo hagan. Es una idea que se puede regar y que nos daría muy buenos frutos en nuestra ciudad".

Pero la idea ya ha comenzado a regarse. Rafael expresa que su comunidad lo recibió con muy buenos ojos y nos han comentado que han empezado a poner banderas en otros lugares".

La paz encontró su oasis. Lo halló en el Puente de Zoila, una comunidad que engalanó sus casas con banderas blancas y declararon su territorio como una zona de paz. Ellos esperan que su idea se riegue y que su semilla crezca para ver Colombia como un territorio sin violencia.