Histórico

En Fe y Alegría educan a toda la familia

EN ESTA INSTITUCIÓN Educativa que queda en la comuna 1, su rectora piensa que: todos los trabajos que registran la vida de los habitantes y que son el resultado de un esfuerzo académico por mejorar un sector, no solo son buenos, "son una verraquera".

Loading...
08 de octubre de 2011

Como si se tratara de una enviada de Dios de los últimos días, con hábito de monja, gorro negro del Nacional y gafas deportivas que dejaban ver sus mejillas robustas, la madre María Eugenia Echavarría, rectora de la Institución Educativa Fe y Alegría del Popular 1, llegó con tal gracia y simpatía a la estación Niquía, a saludar a un par de desconocidos como si le fueran familiares de toda la vida.

En un barrio donde todos se conocen. Donde según sus habitantes ahora se vive bien pero antes era una pesadilla. Donde hace algunos años el combo de arriba le disparaba al de abajo y, en el medio, la Institución vivía la zozobra de ver las balas surcar el cielo, allá, en esa colina, sobrevivía y mantenía la lucha educativa la I.E. Fe y Alegría.

Después de tres años, hoy se respira un ambiente de paz y tranquilidad, fuera del alcance de los conflictos y las guerras. Desde que llegó la madre, directo desde el Meta, hace 14 años, la convivencia empezó a cambiar. Su carácter recio, sus palabras cortantes y el amor que le pone a todo lo que hace fueron una luz en un sendero donde las tinieblas, al parecer, gobernaban.

Allá, en los llanos, la rectora trabajó en una escuela donde los alumnos se perdían por temporadas, "porque se iban a cultivar coca, yo los veía llegar con las manos ampolladas y decidí que tenía que cambiar ese contexto. Al final me tocó volver a Medellín porque me enfermé".

Con esa idea de cambio, derrumbando mitos, llegó la rectora María Eugenia al Popular 1, enseñándole a la comunidad que todas las personas pueden ser mejores cada día, que una manzana podrida no tiene porque dañar a las demás, que una familia desequilibrada puede prevalecer si hay amor.

Así han ido surgiendo proyectos que desde el colegio impactan el barrio, porque la educación es una barca que se bate contra la corriente y eso ha hecho la rectora, exaltando el papel fundamental en la formación de los niños, que es educar en valores, "y especialmente en la convivencia, que debe empezar desde la infancia, en la familia, porque si el hogar está fallando, es muy difícil que la labor la continúen otros".

Y en ese momento María Eugenia señala que hay niños en el Popular por los que se preocupa más una vecina o un amigo, que la propia madre.

Con esa preocupación de formar niños que construyan una comuna de paz que no mira los obstáculos sino una meta que redunda en el bien colectivo, en la Institución comenzaron un proyecto enmarcado en la iniciación de la celebración de los 40 años de la sede del Popular 1.

Acompañados por el Museo de Antioquia, como una propuesta para la facilitación a comunidades en la creación y desarrollo de Museos Comunitarios, algunos estudiantes hicieron un mural de fotografías en la estación Popular del metrocable, registraron personas significativas del barrio, que lo representan y que han hecho, con su labor, una historia que ellos continuarán.

Los elogios para el trabajo que están realizando en Fe y Alegría no ahorran en calificativos. Por ejemplo, Felipe Andrés Gil, secretario de Educación, cree que en gran medida el avance que ha tenido en seguridad la comuna uno es, en parte, por la labor de los colegios en la zona, que como dice Carlos Jiménez, funcionario del Museo de Antioquia, salen y entablan un diálogo directo con la comunidad, que cambia imaginarios.