Es clave activar la demanda
El Gobierno anunció un plan de financiación dirigido a expandir la demanda de automóviles y electrodomésticos. Consideramos que es una medida acertada y que permitirá, mediante una acción abierta del mercado, reactivar dos sectores que históricamente son sensibles a las condiciones del crédito.
La industria automotriz tuvo en 2008 una caída importante en sus ventas, fruto fundamentalmente de la reducción en las ventas externas por el control de importaciones en Venezuela y Ecuador. Para este año, el panorama no es bueno. En estos dos países se tendrán mayores restricciones a la importación de vehículos, en razón de sus dificultades en la cuenta corriente, por la caída de los precios del petróleo.
En lo corrido del año, la demanda de vehículos cayó el 20 por ciento y el crédito bancario para la adquisición de automóviles tiene crecimiento casi nulo. En estas condiciones, el sector automotor, que además de las ensambladoras está compuesto por decenas de empresas productoras de autopartes, enfrenta una situación difícil, que ya ha tenido efectos sobre el comportamiento industrial y sobre el empleo. El renglón específico de actividad industrial cayó un 30 por ciento en 2008, y arrastró una reducción en los demás sectores que le suministran insumos, que también tuvieron contracciones mayores al 20 por ciento.
Los electrodomésticos son otro renglón relevante en la producción industrial, el cual tuvo una contracción del tres por ciento en 2008. Este año está evidenciando una tendencia preocupante por la reducción de la demanda. Al igual que el sector automotor también encadena otros sectores productores de bienes intermedios. En términos de mercado, lo que se entrega al cliente con estos productos, carros y electrodomésticos, es el fruto del trabajo de toda una cadena de renglones industriales que emplean a miles de personas.
Tomar medidas que activen la demanda de estos sectores son acciones adecuadas y sensatas en esta situación de desaceleración interna. Son útiles para responder al tipo de contracción de la demanda que registra el mercado y son solo una de las muchas estrategias que se están aplicando en los países desarrollados para mitigar los efectos de la aguda crisis que atraviesan.
La caída del empleo en estos sectores ha sido drástica: 34 por ciento en vehículos y 11 por ciento en electrodomésticos. El solo efecto social que busca mitigar, justifica tener en la agenda este tipo de medidas. En términos fiscales no deben tener efectos nocivos, pues se trata de un fondo que manejará Bancoldex y que no solo será recuperable sino además rentable. Incluso es posible que los intereses puedan ser menores a los que se están proponiendo.
Medidas como estas pueden ser pertinentes también en otros sectores y son una respuesta efectiva y más rápida que la de inversión en infraestructura.