Esos felinos que dan ganas de acariciar
Este fin de semana se exhiben más de 20 razas en la exposición Felina en San Diego.
Los hay que ronronean suave, otros que entornan sus ojos rasgados, somnolientos, algunos que no soportan la curiosidad de un pequeño hueco en el camino, ni tampoco aspiran a quedarse quietos. Y muchos que van por la vida con una mota de pelo a cuestas.
Heredan de sus hermanos, los felinos mayores, esa gracia de moverse y esa actitud independiente y altiva, pero son "amorosos y tranquilos", como dice Álvaro Saavedra, presidente del club Spring Cat.
En uno de los estand de la V Exposición Internacional Felina, en Sandiego, caminaba un benga, de ojos grandes y ovalados, que era la sensación por esa piel atigrada con manchas en tonos canela.
En esta exhibición se pueden ver 20 razas diferentes, siete de ellas nuevas, con lo que hay gran variedad para elegir, si quiere entrar de lleno en el mundo felino, dependiendo de cada necesidad, como Leidy Uñate que tiene claro lo que busca: "No me gusta un gato que duerma todo el día". Le recomiendan un abisinio, compacto y flexible, que pueden dormir cuatro horas, son curiosos y muy activos. "No pueden ver un hueco porque allá se meten". Y no tienen pelo largo.
Ideal para que ser una mascota compañera. Como también lo es el maine coon, de cabeza abombada, orejas grandes terminadas en pinceles y un pelaje suave. "Es como un labrador al que se le puede halar la cola".
Claro, todos tienen límites. Como cuando se piensa que el gato debe bañarse. Daniélle A Gunn-Moore, veterinaria y autoridad mundial en felinos, no lo recomienda. Lo que sí les encanta es atizar su curiosidad y cepillarlos. Al Persa basta con peinarle a diario su melena para que entre en un estado de felicidad absoluta.
Si algo tienen los gatos, dice Omar Duque, es que son tiernos, incluso los que ha adoptado, con los que ha desmitificado la idea de que porque son callejeros, son agresivos. Depende de cómo se traten y eduquen. Como en toda relación, basta el respeto y muchos mimos.