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Esos punticos que aparecen

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26 de agosto de 2010

Las pecas y los lunares son lesiones en la piel que tienen en común el aumento de pigmento, pero son diferentes. Las pecas son pequeñas manchas planas, pigmentadas que pueden ser de color variable, desde pardas hasta café oscuro. Su origen radica en un aumento en la producción de pigmento en la capa más superficial de la piel.

Pueden ser de dos tipos. Las que aparecen en la niñez temprana (efélides) y se observan en niños de piel muy blanca, rubios o pelirrojos, se oscurecen con el sol y tienden a aclarar cuando no se exponen a éste. Y las pecas de sol (lentigos solares) que aparecen en personas blancas pero como resultado de la exposición crónica al sol. Las pecas no generan cáncer de piel, pero quienes las padecen sí tienen más riesgo de sufrirlo, pues son más blancas y generalmente con mayor exposición al sol. Debido a que el pigmento de las pecas está ubicado en las capas más superficiales de la piel, estas son fácilmente tratadas con procedimientos cosméticos como la Luz Intensa Pulsada, IPL.

Los lunares
Están formados por nidos de células pigmentarias o melanocitos. Generalmente, aparecen en las primeras décadas de la vida aunque pueden aparecer desde el nacimiento. Se presentan como pequeñas manchas de color café que puede variar en intensidad. Los lunares pueden ir cambiando durante la vida por lo tanto, no es raro observar que algunos se tornen abultados, que aumenten un poco de tamaño o que se vuelvan más oscuros durante el embarazo.

A diferencia de las pecas pueden encontrarse en áreas no expuestas al sol, como es el caso de los lunares en las palmas y en las plantas.

Los lunares que tienen un color uniforme, una forma regular y son de pequeño tamaño pueden ser retirados por motivos variables (trauma, inflamación o estético) pero si la persona no tiene ninguna motivación, se pueden dejar en el cuerpo sin ningún problema.


Esté atento a los cambios
Los signos de alarma tanto en pecas como en lunares son los cambios en el color (más oscuros, negros, o tonos variables), los cambios en la forma (estrellados o irregulares) y el tamaño (más de 0.5 a 1 cm.). Esto puede indicar que se están transformando en lesiones malignas como el melanoma maligno, que es el cáncer más agresivo originado en la piel. Por lo tanto, deben ser evaluadas por biopsia o resecando quirúrgicamente toda la lesión.

Es posible evitar las pecas o al menos disminuir su intensidad y progresión, evitando la exposición solar y usando diariamente un buen protector. Aunque no es posible evitar la aparición de los lunares, sí se puede disminuir el riesgo de que se vuelvan cancerosos tomando las mismas medidas.

Las frutas y las verduras que son ricos en antioxidantes ayudan a defender de los efectos nocivos del sol en la piel, pero ellos solos no tienen ninguna capacidad para prevenir la aparición de las pecas y los lunares.