Estudios de malaria se hacen con micos colombianos
Una decisión del Consejo de Estado, al parecer errada, paralizó por cuatro años las investigaciones que realizaba Manuel Elkin Patarroyo.
En Leticia ríen cuando se les pregunta por los micos que usa el científico Manuel Elkin Patarroyo para sus estudios. Ante la polémica de si son colombianos o no, no les queda más: "los micos son del Amazonas, ¿quién dice que los de aquí se pasan para el Perú o para Brasil, o al revés?", se preguntan.
Y ahora que el "Estudio del género Aotus al sur de la Amazonia colombiana, fase 1" confirmó que la especie de monos conocida como Aotus Nancymaae, es natural de Colombia, en Leticia saben que han tenido razón y, también, que la naturaleza es una fuerza que no tiene fronteras.
Por su parte, Patorroyo celebró el resultado del estudio porque podrá seguir adelante con su trabajo científico, que empezó hace unas tres décadas buscando una vacuna sintética contra la malaria.
El científico explicó que han sido sancionados por casi cuatro años, prohibiéndoles la recepción y captura de los micos por "una información que nunca fue cierta ya que esos micos (los Aotus Nancymaae) se encuentran también en Colombia y en una proporción altísima".
Patarroyo le dijo a Colprensa que la sanción que le impuso el Consejo de Estado para que no capture más Aotus "es injusta, entre otras cosas porque esa especie no se encuentra en peligro de extinción, pues los micos se devuelven vivos, en excelentes condiciones generales. Tanto así que se integran con los otros monos y mantienen una muy buen actividad reproductiva".
Según el científico, la sanción, que dice afectó sensiblemente el avance de sus investigaciones sobre la malaria, "se basó en una información que no era cierta ya que esos micos se encuentran en territorio colombiano, y fuera de ello son liberados en excelentes condiciones".
El estudio fue realizado gracias al convenio suscrito entre el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el Instituto de Investigaciones Científicas Sinchi, Corpoamazonia y el Instituto de Genética de la Universidad Nacional de Colombia.
La investigación desarrolló un trabajo científico sobre "primates no humanos" presentes en el sur de la región Amazónica, y que le permitió al Instituto Sinchi el establecer las bases demográficas de poblaciones del género Aotus en cinco localidades "como soporte a la definición de tasas de aprovechamiento que garanticen la conservación de las poblaciones".
"La estimación, altamente probable, de la existencia de un linaje histórico de Aotus Nancymaae al norte del río Amazonas y la evidencia de actividad reproductiva en los primates", fueron otros de los resultados socializados ante académicos, científicos, estudiantes y comunidad en general, en el auditorio del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional.
El proyecto se ejecutó en el municipio de Puerto Nariño (Amazonas), en territorio del Resguardo Indígena Ticoya, compuesto por 22 comunidades. Allí se obtuvieron datos ecológicos, morfológicos y muestras de los primates presentes en la región.
Luz Marina Mantilla, directora del Sinchi, en diálogo con Colprensa confirmó que "el Aotos Nacymaae está en el territorio colombiano", y dijo que "es altamente probable la presencia de un linaje histórico de ese Aotos Nancymaae al norte del río Amazonas, estamos hablando del Trapecio Amazónico".
La directora afirmó que quedó comprobado que el primate sí está en territorio colombiano.