Histórico

E.U. le dio un respiro a Cuba

13 de marzo de 2009

A sabiendas de que no es una medida suficiente, Hugo Landa, director de la organización Cubanet que promueve la prensa libre, fue uno de los cubanos que esta semana aplaudió la decisión de Estados Unidos de suavizar las regulaciones de viajes y comercio hacia la isla.

Tras ser aprobado el martes por el Congreso, el presidente de E.U., Barack Obama, promulgó este miércoles una ley presupuestaria de 410 mil millones de dólares, que, entre otras cosas, permite que los cubanoestadounidenses viajen a la isla cada año y no cada tres y que gasten allí 170 dólares al día en vez de 50, flexibilizando las restricciones que en el 2004 adoptó el entonces presidente George W. Bush.

Asimismo, esta ley autoriza que Cuba pague por los productos agrícolas y medicinas de E.U. una vez lleguen a su destino y no por adelantado.

Para Landa, es un asunto sencillo: "El hecho de que el gobierno cubano no respete los derechos civiles y humanos de su pueblo no justifica que, como respuesta, el gobierno democrático de E.U. prohiba a sus ciudadanos viajar a donde deseen y enviar su dinero a quienes deseen".

El primer paso de la administración de Obama para normalizar su relación con Cuba, fue recibido con agrado pese a que varios analistas coincidieron en afirmar que no representaba un cambio significativo.

Para Federico García, profesor de economía y filosofía de la Universidad Pontificia Bolivariana, la medida baja un poco la tensión de los cubanos en el exilio y refresca los ánimos entre ambos países. Sin embargo, considera García, el levantamiento del embargo que E.U. tiene sobre Cuba hace más de 40 años, depende de la muerte de Fidel Castro y el actuar de su hermano Raúl a nivel interno.

Por su parte, Fernando Javier Cvitanic, profesor de la Universidad de la Sabana y especialista en temas internacionales, reconoció la intención de flexibilizar las restricciones, pero criticó la ambigüedad de E.U.

Por ejemplo, afirmó Cvitanic, todas las limitaciones a Cuba se fundamentan en derechos humanos y cuando Hillary Clinton, la secretaria de Estado, estuvo en China dijo que no iban a tratar ese tema, dejando al descubierto la doble moral de E.U. en su trato a los países comunistas.