Histórico

Europa, mercado por conquistar

Llegó la hora cero del Acuerdo Comercial con la Unión Europea y el país no dispone de políticas que aseguren su pronto y adecuado aprovechamiento. Urge corregir el rumbo y actuar con eficacia.

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31 de julio de 2013

Hoy comienza a operar el Acuerdo Comercial con la Unión Europea (UE). A pesar de los problemas por los que atraviesa este bloque de países, la importancia de acceder de forma preferencial a dicho mercado es innegable.

Basta señalar que la población de la UE es ligeramente superior a 500 millones de personas. Además, este grupo de países es el primer exportador e importador de bienes y servicios del mundo, y su PIB es el más grande del planeta. Por su parte, para Colombia, la Unión Europea constituye el segundo mercado de exportación.

El Acuerdo con la UE involucra, además del libre comercio, que es el factor común de los TLC, otros dos componentes: el diálogo político y los programas de cooperación. Esto implica ampliar el espectro de aplicación del mismo y lo hace más exigente para nuestro país.

Está previsto que, gracias al Acuerdo, el TLC con la Unión Europea generaría un crecimiento adicional de 0,46 por ciento del PIB, del 0,7 por ciento en las exportaciones totales del país y del 2 por ciento en las tasas de empleo. Estos resultados son importantes para un país que, como Colombia, no utiliza mayormente el comercio exterior como fuente de crecimiento de su economía.

Frente a las evidentes ventajas que el Acuerdo representa para el desarrollo del país, existe la gran preocupación de que, no obstante ser la UE un mercado de importancia para Colombia y de tener tradición de comercio en varios productos especialmente agrícolas, en general no existe por parte del empresariado mayor conocimiento acerca de dicho mercado. Esto constituye una barrera para su pronto aprovechamiento.

Sin duda, allí hay una tarea urgente que tanto el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo como Proexport deben adelantar. De no ser así, pronto estaremos escuchando los consabidos lamentos de que los TLC causan enormes daños en el aparato productivo nacional.

En este sentido, el Gobierno debe tener muy en cuenta el importante trabajo realizado por la Oficina para el aprovechamiento del TLC con Estados Unidos que dirige Hernando José Gómez. Este grupo, en coordinación con los sectores público y privado, ha priorizado e impulsado la ejecución de las acciones necesarias para acelerar el comercio de exportación hacia la nación del norte.

Dado el impacto que tiene el Acuerdo Comercial con la Unión Europea para el desarrollo del país, esta experiencia debería ser replicada.

De otra parte, el Gobierno, antes que proponer "mirarnos al ombligo", como lo señaló el Presidente Santos, lo que debe hacer es definir una agenda estratégica de negociación de nuevos TLC que sean de gran beneficio para Colombia.

Esto debe ir acompañado de la priorización y la ejecución eficaz de la agenda de competitividad así como de la implementación de políticas sectoriales activas que permitan crear las condiciones para que el aparato productivo y de servicios responda y saque ventaja de los TLC vigentes y, en especial, del Acuerdo con la Unión Europea.

Por tanto, urge la puesta en marcha de políticas sólidas y coherentes en asuntos como la infraestructura, financiamiento y crédito, tecnología e innovación, asistencia técnica y capacitación del recurso humano que cuenten con los instrumentos y los recursos necesarios que aseguren su implementación.

Simultáneamente, es necesario que sectores, como el lechero, que ahora tienen dificultades para competir con la producción foránea, aprovechen los períodos de desgravación y adelanten programas de reconversión que les aseguren mayores niveles de productividad.