Explora se mete en el cerebro para revelarlo
PARA EL 20 de diciembre está prevista la apertura de la nueva sala del Parque Explora que nos permitirá adentrarse en el fascinante mundo del cerebro. Una oportunidad para conocer, en forma vivencial, lo que investigan los científicos.
"No hay algo que conozcamos que no provenga de la percepción de los sentidos", decía el filósofo Aristóteles hace más de dos milenios al referirse al cerebro, ese órgano vital que no para de trabajar las 24 horas del día -ni siquiera cuando dormimos-, y que sigue siendo una gran incógnita para la humanidad.
Sin cerebro sería imposible percibir, reír, pensar e imaginar. Somos nuestra mente, o como afirma el científico Francisco Lopera, director del Grupo de Neurociencias de Antioquia, "la mente es cerebro".
Fue precisamente el acercamiento de este Grupo, con la intención y preocupación sobre cómo presentar a la comunidad el conocimiento que ha adquirido durante 20 años de investigación, que se dio la alianza con el Parque Explora compartir su saber con más personas.
El grupo, conformado por neurólogos y científicos de diversas disciplinas, está adscrito a la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia. Durante dos décadas ha hecho importantes contribuciones en la investigación de enfermedades neurodegenerativas que afectan una amplia población del departamento de Antioquia, como el alzhéimer familiar precoz, el párkinson juvenil familiar y la enfermedad de Huntington, entre otras.
Precisamente para conocer más sobre el tema, el 20 de diciembre se abrirá al público La mente: el mundo adentro, la nueva sala que Explora propone para explorar las habilidades cognitivas con las cuales conocemos e interpretamos lo que nos rodea. Una experiencia directa con los fenómenos que ocurren dentro de las mentes de los visitantes.
"El único requisito para ingresar a esta sala es tener un cerebro", precisa la arquitecta Diana Giraldo al explicar que desde el momento mismo en que se cruza el umbral se empiezan a experimentar sensaciones.
Ella hace parte de un gran grupo interdisciplinario (científicos, biólogos, ingenieros, arquitectos, diseñadores y neurocientíficos) que desde hace dos años viene trabajando en la renovación de una de las salas de este parque museo, agrega Claudia Aguirre, directora de Contenidos de Explora.
Explica, además, que es fruto de un proceso de renovación en el que participaron muchos actores, incluido el público, que responde también a la celebración del tercer aniversario, y que hace parte del plan de trabajo que el parque se trazó desde un comienzo, de renovar las salas cada año a partir de la fecha, para mantener la filosofía de ofrecer actividades experimentales como una estrategia fundamental para estimular un aprendizaje libre, lúdico e interactivo.
Y vaya si aquí aprenderán: no es lo mismo oír hablar de una neurona que verla, como no es lo mismo hablar de un sentimiento que llorar de emoción.
En los 800 metros cuadrados de la sala que tuvo una inversión de 1.700 millones de pesos y cuyo mantenimiento estará patrocinado por Suramericana, los visitantes podrán vivir 60 experiencias. "Allí se podrán ver neuronas en vivo, fotografiar sinapsis, observar cortes de cerebro al microscopio, pero también poner sus sentidos en juego", agrega Diana Giraldo.
El laboratorio de los sentidos, por ejemplo, permitirá que cada ciudadano rete lo que cree, sus certezas, sus percepciones y evocaciones a través de actividades dirigidas de aproximadamente 20 minutos, en las que se involucran las cinco ventanas que nos permiten relacionarnos con el mundo.
Entre las novedades de la sala se destaca el hecho de que cada quien la recorre según sus intereses y se toma el tiempo que necesita.
Es preciso hacer notar que el diseño es sostenible. Un ejemplo se nota en el uso que los diseñadores les dieron a los iso tanques, esos en los que importan el aceite y que aquí se convirtieron en mesas iluminadas, en tableros verticales y mobiliario.
Entre las primicias científicas sobresalen los animúsculos, de Andrés Villegas, coordinador del Neurobanco del Grupo de Neurociencias de Antioquia. Se trata de nueve figuras modeladas por computador que permiten ver, por primera vez, las partes más sensibles en los animales (incluido el ser humano).
La sala está llena de experiencias que deben vivirse y gozarse personalmente. Prográmese desde ahora para dedicarle siquiera dos horas a descubrir lo que encierra la mente.