Histórico

Fajardo entrega batuta a Piedrahíta en el Grupo Mundial

Diálogo con Ernesto Fajardo y Santiago Piedrahíta, presidentes saliente y entrante de la multilatina antioqueña. Balances y desafíos para seguir su expansión.

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29 de diciembre de 2012

Después de tres años y medio de intenso trabajo como presidente del Grupo Mundial y darle un vuelco a esta multilatina industrial y comercial con presencia en 16 países, Ernesto Fajardo Pinto se retira mañana, tal como se anunció desde el 21 de agosto pasado.

Lo sucederá uno de sus mayores apoyos para el éxito de su gestión, Santiago Piedrahíta Montoya, hasta ahora vicepresidente de Desarrollo de Negocios, como lo decidió la Junta Directiva del Grupo empresarial el 6 de diciembre.

Fajardo, de 48 años y nacido en Atlanta (E.U.), administrador de Empresas, estudios de posgrado en gerencia y una exitosa carrera profesional, llegó al Grupo Mundial en septiembre de 2009, luego de 15 años de trabajar en la multinacional estadounidense Monsanto.

Piedrahíta, antioqueño de 41 años, ingeniero Mecánico, magíster en Finanzas Corporativas, ingresó al Grupo hace 16 años como jefe de Planeación de Andercol, el brazo industrial de materias primas químicas, y ha sido clave en la expansión internacional.

Piedrahíta recibe de Fajardo una organización con 5.000 empleados, líder regional en los mercados de pinturas y materiales compuestos a partir del poliéster, así como unos negocios prósperos en infraestructura de aguas y comercialización de miles de productos ferreteros, de aseo, para el hogar y el agro, sin contar las dos alianzas para fabricar tintas y envases.

Incluso, Fajardo cierra su gestión con la promesa de compraventa para adquirir, a través de Andercol, la totalidad de la comercializadora colombiana de productos químicos Inproquim, donde ya tenía una participación del 51 por ciento.

Mientras se cocinaba la entrega del timonel, Fajardo y Piedrahíta se reunieron con El Colombiano en entrevista exclusiva para hablar de balances y desafíos de una multinacional que no teme a los vientos de desaceleración económica que ya soplan en América Latina.

¿Cómo se ha preparado el Grupo para este relevo en
la Presidencia?
Fajardo: "Desde julio pasado planificamos lo que debería ser una transición ordenada, después de un proceso de transformación en los cuatro negocios. No tenía idea de la persona que me iba a suceder, solo sabía que Santiago era un candidato para la junta directiva. Celebro esa designación, pues él lleva mucho tiempo en el grupo, conoce profundamente la compañía y cada uno de sus negocios, además se ha preparado para ser cada vez más. El proceso de transición no ha sido más que entregar las riendas a Santiago para un manejo absoluto del Grupo, porque él ya ha liderado muchas cosas".

Piedrahíta: "Yo sabía que era un candidato, pero igual era un proceso abierto. Después de la decisión de la Junta se acelera el empalme y se hace un reconocimiento a Ernesto, porque la transformación de los últimos tres años que él lideró, es la ruta que quiera la Junta que se mantenga y me dicen que siga por ahí. Conozco el grupo y sé de sus prioridades".

¿Y cuáles son los retos que tiene hoy el Grupo?
Piedrahíta: "Habrá continuidad en la transformación de la cultura organizacional, en lo que hemos avanzado mucho, pero un barco grande no voltea rápido. Estamos ante una organización de 90 años, con una cantidad de conocimientos, pero que no puede fundamentar su futuro en su pasado, sino en la capacidad de estar cerca de los mercados, los clientes, identificar oportunidades, ser ágil e eso y no se logra de un día para otro. Lo segundo es seguir focalizando el portafolio y revisando capacidades y oportunidades en los cuatro negocios estratégicos. En algunos de ellos continuaremos con más inversiones, como ya pasó con la compra en Centroamérica del Grupo Kativo (pinturas, 120 millones de dólares, en agosto de 2012)".

Si la empresa va bien, el enfoque está definido, la Junta lo avala... Entonces, ¿por qué deja la Presidencia?
Fajardo: "Estos procesos de cambio generan cierto desgaste y son muy intensos, pues hemos tenido que reestructurar una cantidad de negocios, cambiar muchas personas, remodelar negocios. Desde lo personal, ha sido un tiempo de muchos viajes y eso no se acabará, por eso la decisión se toma desde julio y era el momento de empezar una transición y pensamos que era el momento oportuno de mi retiro. Desde que llegué a Grupo Mundial vine con la idea clara de que mi objetivo mayor era un proceso de transformación. Eso es algo que empezó y esta en marcha, los impactos se verán en el largo plazo".

¿No es un tema de resultados en los negocios?
Fajardo: "Los resultados financieros, cuando se den a conocer, serán los que hablen mejor que yo. Es mejor respuesta que yo entrar a calificar si el Grupo va o no en la dirección correcta".

¿Qué nos puede adelantar?
Fajardo: "Le puedo decir que verán un negocio de pinturas que crece en volumen, mercado, pago del servicio a la deuda y utilidades; verán un negocio de aguas que reestructuramos tras unas pérdidas significativas y que para 2013 dará mejores resultados; verán un negocio de químicos con el que hemos ganado presencia en siete países y que solo tiene algunos inconvenientes en Brasil, y verán un negocio de comercialización que viene creciendo de forma importante por la reducción de barreras a la importación y excelentes resultados en Colombia".

Y ahora asume la presidencia en medio de una desaceleración industrial que ya es evidente en Colombia y Brasil, ¿le inquieta de cara a los negocios del Grupo?
Piedrahíta: "Claro que sí, pero por eso tenemos una obsesión por la competitividad, que no puede quedar en manos de las tasas de cambio, la revaluación o factores ajenos a nuestro negocio. Obviamente, eso impacta y nuestra sostenibilidad no puede depender de eso. Eso implicará evaluar si se deben reubicar plantas o si se justifica especializarlas por productos o líneas y en eso tendremos que trabajar. La forma como hacemos las cosas y las medimos va a permitir garantizar que somos competitivos y tomar oportunidades de crecimiento".

La mitad de los ingresos del Grupo son de Pintuco, ¿habrá que balancear las cargas para no dejar muchos huevos en la misma canasta?
Piedrahíta: "Pintuco representa unas altas utilidades del Grupo. No me preocupa de que nos vayamos concentrando en un negocio, en la medida que sea competitivo. Tengo claro que el crecimiento lo tenemos que hacer donde seamos diferenciadores, por competitividad, por capacidad, y le creo mucho a la continuidad. En un mercado como el de pinturas, la capacidad de crecer es ilimitada. Hay que saber defenderse y hacer que la torta crezca, a partir de productos nuevos y diferenciados que creen demanda".

Fajardo: "Para nosotros no es una mala noticia que pinturas sea la mitad de ingresos del Grupo, quisiéramos que fuera mucho más, si es con crecimiento, porque es el negocio más rentable y en el que tenemos más relación con el cliente final. Por eso queremos seguir creciendo estratégicamente en ese negocio".

¿Qué futuro tienen las alianzas que tiene el Grupo en tintas y en envases?
Piedrahíta: "Tenemos un joint venture (contrato de inversión conjunta) con Sun Chemical, líder en tecnología para la industria de las artes gráficas y otro acuerdo comercial con Crown Cork and Seal, mayor productor mundial de envases industriales plásticos y metálicos. Esas son inversiones que en su momento fueron interesantes, pero que no son el foco donde vamos a crecer y mientras den utilidades, allí estaremos. En la medida que haya un mejor negocio, nos interesará tomarlo".

¿Cuál foco de inversión identificó en este tiempo para dejarle la idea al nuevo Presidente?
Fajardo: "No hay ninguna que no haya compartido con él y lo discutimos mucho. Estratégicamente, estamos mirando es cómo crecemos más en pinturas, ahora que Pintuco pasó a ser la multinacional de origen latino más grande en la región, después de que Sherwin-Williams (mayor competencia, estadounidense) compró a la operación de Cómex en Ecuador, que era la multinacional latina más grande en el sector. Hoy tenemos una geografía importante (desde Guatemala hasta Ecuador) lo que hace que seamos menos vulnerables y proteger mejor el mercado de Colombia".

¿El otro foco de crecimiento es en la industria química?
Piedrahíta: "Así es y con nuestras plantas en Brasil venimos trabajando en agregar valor y entregando producto terminado a partir de una fibra de poliéster con la que hacemos desde tubos, pasando por botones y hasta carrocerías. Ahora también estamos haciendo en Brasil unos tanques de alta resistencia y no solo vender la resina, lo que agrega valor y tiene un potencial enorme en el mercado de la construcción en América Latina".

¿Cómo le ha ido a la operación en Venezuela, con sus vaivenes políticos?
Fajardo: "El negocio allá va bien, da utilidades, tenemos algunas complejidades para operar, pero hasta ahora ha dado buenos resultados y traer consistentemente los dividendos. Hay una diferencia entre una compañía vibrante en ese mercado, como la nuestra, que cuando está descontinuada. La realidad es que el mercado venezolano es importante en tamaño y son clientes importantes. Por eso queremos mantener la posición relevante y evitar que por ese país entre un competidor que quiera llegar a Colombia".

Piedrahíta: "En el negocio pinturas en Venezuela nos disputamos año a año ser los primeros, además es un país con un consumo espectacular, incluso es un mercado mucho más grande que el de Colombia. A pesar de la incertidumbre, la intención de nosotros es seguir allá. Venezuela, tarde que temprano, se tendrá que organizar".

¿Cuál era su sueño cuando llegó a la compañía?
Piedrahíta: "Cuando mi mamá supo la noticia de la designación, me contó que cuando estaba chiquito siempre jugaba con las chequeras viejas de mi papá, me las metía al bolsillo y decía que cuando grande iba a ser presidente. Llevo 16 años en el Grupo, cuanto entré a los 25 años, no se me pasaba llegar a ser presidente. La verdad, nunca ha sido un desafío para mí alcanzar posiciones, se han ido logrando con el trabajo, a lo largo de estos años".

¿Qué balance hace de su paso por el grupo?
Fajardo: "Cuando miro hacia atrás, me voy tranquilo con los cambios estructurales hechos al portafolio de negocios, de la forma de ver el mercado y lograr en corto tiempo hacer muchos de esos cambios. A eso sumo la compra de Kativo, una gran satisfacción".

Para su sucesor vendrá un cambio de oficina, ¿para usted qué sigue?
Fajardo: "Hay perspectivas, pero me propuse no tomar ninguna decisión mientras estaba en este proceso de cierre, tomarme un tiempo y postergar las conversaciones que he tenido hasta enero".

Como dicen los futbolistas, me han llamado de muchos equipos…
Fajardo: "Sí, pero no del que me gusta" (risas) n