Histórico

FALTA TENER LOS PIES EN LA TIERRA

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30 de marzo de 2012

Obviando las más elementales normas del sentido común, hay un grupo de dirigentes políticos que cada vez de manera más fuerte, le piden al gobierno de Juan Manuel Santos que se eche sobre sus hombros la candidatura de José Antonio Ocampo al Banco Mundial.

La petición se sale de la lógica porque justo en este momento, nuestro país tiene el Banco Interamericano de Desarrollo y desde el año pasado, viene consiguiendo voto a voto la posibilidad de llegar a la Organización Internacional del Trabajo.

La conveniencia política de Santos para llevarse lejos a Angelino, es una crítica que ya se hizo en esta misma columna y creo que muchos sostenemos, pero hoy no debería ser el centro del debate, como tampoco lo debería ser la buena preparación de Ocampo. Nadie niega sus credenciales: ha sido ministro en dos gobiernos, ha ocupado uno de los cargos más importantes de la ONU para un latinoamericano y ha formado a miles de jóvenes en cuestiones económicas en las universidades más prestigiosas del mundo, incluso aún enseña en varias de ellas.

Cuando los Estados Unidos impulsan con fuerza la aspiración de uno de los suyos, el tema no puede pasar por la frase ingenua del candidato: "si la elección es con base en méritos puedo ser presidente del Banco Mundial".

En política y más en la internacional, la balanza se inclina para donde se vayan las fuerzas y eso no quiere decir necesariamente que allí esté el mejor.

Una persona tan brillante como José Antonio Ocampo y con su círculo de amigos tan curtidos en política (fue ministro de Gaviria y de Samper), sabe que al presionar el respaldo del gobierno de su país a una candidatura como la suya, se pone en aprietos al Presidente. Con lo que no contaron él y sus amigos es que el afán de Santos de conseguir la OIT para Angelino es más fuerte que la necedad de dar una pelea que desde el principio está perdida.

Ninguna de las dos candidaturas es totalmente viable. Ni Garzón ni Ocampo la tienen fácil, pero sin duda el Vicepresidente ha avanzado más, y atravesar ahora una nueva aspiración para Colombia derrumbaría las mínimas opciones que se hayan conseguido.

P. S.: Creo que nadie supo lo que buscaba Mauricio Villegas , exsecretario de Hacienda de la gobernación anterior, con la entrevista que dio a EL COLOMBIANO el miércoles.

Todas sus respuestas fueron construidas con el ánimo de sembrar dudas, pero sin comprometerse a nada. Si quería limpiar las ambigüedades que se presentaron con su salida del redil ramista, no lo hizo bien; y si quería hacer parte de quienes acusan al exmandatario, tampoco lo logró. ¡Quedó mal con todos!.

@carlosaperez