Fauna y flora: vida y muerte
CORANTIOQUIA, EN ALIANZA con las alcaldías municipales realiza con frecuencia los operativos de revista, jornadas en las que se busca fauna y flora silvestre, se concientiza, se educa y se previene. La twittercrónica de EL COLOMBIANO estuvo con ellos.
El operativo siempre resulta siendo una sorpresa. No solo para quienes son inspeccionados, sino también para quienes hacen parte de las autoridades ambientales, personas que trabajan en un lado no tan popular de la justicia: el comercio y la tenencia ilegal de flora y fauna silvestre.
Cada operación de revista requiere de una preparación en la que converjan a una misma hora y en un mismo escenario representantes de la autoridad ambiental de la zona, el municipio elegido, espacio público y la Policía.
En esta ocasión fue Corantioquia la que intervino la plaza de mercado de Envigado, acompañada de la Secretaría de Medio Ambiente del municipio.
"Estos operativos los hacemos anualmente desde hace cinco años. Desde hace cuatro no encontramos fauna silvestre y muy esporádicamente hallamos flora; los casos más frecuentes son tierra capote y musgo", afirma John Jairo Arias, funcionario de la Secretaría de Medio Ambiente de Envigado.
Liderados por Juan Camilo Restrepo, coordinador del equipo de Fauna de Corantioquia, comenzó el operativo a las 10:00 de la mañana. La Policía se ubicó en las puertas y dos equipos inspeccionaron el lugar.
Los trabajos de sensibilización han hecho que comerciantes como Johny Álvarez crean ahora en el cuidado del medio ambiente y, por eso, en vez de vender tierra capote, la cual es indispensable para la conservación de los bosques, comercializan corteza de pino y de coco y tierra preparada.
No obstante, minutos antes de finalizar el recorrido encontraron una bodega llena de tierra capote.
Las autoridades ambientales realizaron el reporte, tomaron los datos del propietario del local y los teléfonos del distribuidor. "En este caso, más que atacar al vendedor, hay que buscar la raíz del problema: el comercializador", anota Arias.
El segundo paso fue ir a algunas tiendas de mascotas. No se encontró fauna silvestre y la exótica y doméstica estaba en buenas condiciones.
A veces es diferente y esto se evidencia en Zoomanía, veterinaria propiedad de Jorge Caro, experto en fauna silvestre. Allí llegan voluntariamente animales heridos, como el caso de una tortuga morrocoy que estaba en recuperación luego de haber sido mordida por una rata.
Los tuiteros también hablaron de otros municipios donde la comercialización es evidente. Incluso se refirieron a la plaza Minorista como un lugar "donde se requiere la presencia de la autoridad.
Si a una persona se le encuentra fauna o flora silvestre existen sanciones económicas, pero si son especies en vía de extinción la sanción puede llegar a ser penal.
El recorrido finalizó a las 12:00 del medio día con la entrega voluntaria de una cotorra chocolera y un mensaje claro: protección, al mejor estilo de un equipo que guarda un tesoro, los Indiana Jones de la naturaleza.