Fiesta y circo en el concierto de Kusturica
Como Emir Kusturica es director de cine, músico y arquitecto, y fue futbolista, uno tiende a pensar que es el extraño caso de una persona con múltiples facetas.
Pero él dice que no. Que para él todas esas actividades no son más que formas de expresión.
Explica que un futbolista debe tener gran percepción arquitectónica para diseñar mejor sus jugadas; que el director de cine, igual.
Cuenta que él se formó en la Yugoslavia comunista y allí se tenía la idea de formar la personalidad al estilo de los antiguos griegos, buenos en el deporte, las artes y el conocimiento en general.
Por eso, Maradona se sorprendió cuando se reunieron para hacer el documental sobre el astro argentino (estrenado en 2008), porque no esperaba que este director serbio también jugara fútbol.
Kusturica, hablando a periodistas, dice que su región, la Península Balcánica en la Europa del Este, se parece a América Latina porque tenemos fuertes raíces en un mundo pagano.
El artista es muy enfático en rechazar la globalización, por considerar que esa hegemonía termina por explotar y apabullar las culturas de los pueblos pequeños.
Coherente con este pensamiento, responde a quien le pregunta por la manera de conectarse con algún movimiento antiglobalización de su país, responde que eso debe ser un sentimiento, no una organización. Que no es conveniente su conexión para evitar que sean destruidos.
Y termina con la consigna: "¡Viva la desorganización y la antiglobalización!"