Fin de secuestro, requisito para iniciar diálogo
Tal como se les exigió a las Farc, el Eln debe renunciar al secuestro para iniciar una mesa de negociaciones.
La condición más importante para que se inicie un proceso de paz entre el Gobierno y el Eln, es que este grupo armado renuncie, de manera definitiva, a la práctica del secuestro.
Así lo interpretan distintas personas que durante un año han seguido de cerca la exploración, por parte de Gobierno y Eln, para el inicio de una negociación que conduzca al fin del conflicto con esa guerrilla.
Alejo Vargas, director del Centro de Pensamiento y de Seguimiento al conflicto de la Universidad Nacional, aseguró que, tras la liberación del ingeniero León Andrés Montes, "el Eln debe de tomar una decisión mucho más clara para abandonar el secuestro, si quieren realmente hablar de un proceso de paz".
Hay que recordar que el 26 de febrero de 2012, mientras delegados del presidente Santos se reunían con las Farc en Cuba, —en diálogos exploratorios y secretos— esta guerrilla anunció que daba por terminado el secuestro extorsivo y que liberaría a todos los plagiados.
Tiempo después se pudo comprobar que el mismo Presidente puso esta condición para que se lograra el Acuerdo General para la Terminación del Conflicto, que ambas partes firmaron el 26 de agosto de 2012. Firma que solo pudo darse tras la efectiva liberación de 10 policías y soldados que tenía en poder las Farc, algunos con más de 10 años de cautiverio.
"Hay mucha presión del Gobierno sobre la guerrilla para iniciar las conversaciones condicionadas al fin del secuestro. En las encuestas que ha hecho la Casa de Nariño, el punto que más repudia la gente es esta practica. Es una exigencia de toda la sociedad, que termine el secuestro", aseguró León Valencia, Director de la Fundación Paz y Reconciliación.
"Listos para el diálogo"
El pasado 27 de agosto, tras la liberación del canadiense Gernot Wober, el presidente Juan Manuel Santos afirmó que su Gobierno "está listo" para dar el paso hacia los diálogos de paz. "Ojalá podamos arreglar los procedimientos necesarios para iniciar lo más pronto posible un diálogo con el Eln, a ver si ponemos fin a este conflicto que ha hecho tanto daño", aseguró en su momento el Primer Mandatario.
Desde ese momento, el Eln ha reiterado, por distintos medios, que está a la espera de la instalación de una mesa de diálogos. Sin embargo, el secuestro de los ingenieros de petroleras en Arauca y en el sur de Bolívar, y el plagio de Montes (todos liberados), habría imposibilitado el acuerdo entre Gobierno y Eln, para echar a andar una negociación.
Es por esto que la guerrilla de los hermanos Vásquez Castaño, con la liberación de León Andrés Montes, pretende darle un giro a los diálogos exploratorios para que más temprano que tarde, se dé el ansiado anuncio de que con los elenos también hay una mesa para la paz.
"Yo creo que se debe tomar un poco como el interés del Eln de que se hagan los diálogos. Me parece que es un hecho real, unido a las manifestaciones de "Gabino" de que quieren que se les dé la oportunidad de dialogar con el Gobierno", consideró Jaime Bernal Cuéllar, exprocurador General de la Nación y exnegociador con el grupo insurgente.
En ese afán, el Eln definió la semana pasada a sus cinco negociadores, reiteró que sigue a la expectativa de la decisión del Gobierno, y que aceptan sentarse hablar sin un cese el fuego bilateral.
Como publicó este diario el 30 de noviembre, Nicolás Rodríguez Bautista, alias "Gabino", máximo jefe del Eln, precisó que sus voceros serán dos miembros del Comando Central (Coce) y tres jefes regionales. Se habla de "Antonio García " y "Pablo Beltrán " como los insurgentes del Coce que encabezarían el equipo negociador.