Histórico

Fiscalía entregó 28 restos

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26 de agosto de 2011

Con lágrimas, pero algo de tranquilidad en su alma, ayer Joaquín Padilla recibió los restos de uno de sus dos hijos desaparecidos: Joaquín... a Edier Fernando aún lo sigue buscando.

Este campesino de Urabá, ha padecido dos de los peores flagelos de la violencia en Colombia, fue desplazado de su finca El Limón, en la vereda El Salto, en Urabá, en 1995, perdió su primer hijo en 2006 y tres años después perdió al segundo.

"Los dos salieron un día y nunca más volvieron", cuenta Joaquín.

La Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía, entregó ayer en una ceremonia a la que asistió la fiscal General de la Nación, Vivian Morales, los restos de 28 personas, 27 hombres y una mujer, desaparecidos por paramilitares y guerrilla en municipios de Antioquia como Granada, Segovia, Valdivia, Montebello, Remedios, Caldas, Jardín, entre otros. Dos cuerpos más fueron exhumados en el Meta y otros dos en Cundinamarca.

"A los principios de verdad, justicia y reparación, contemplados en la Ley 975 de 2005 (Justicia y Paz), debería agregarse el del perdón, por que éste restaura el alma y hace libres a las personas", manifestó en la ceremonia la fiscal Morales.

Junto con los restos de Joaquín, la Fiscalía entregó también los del sacerdote César Darío Peña García, asesinado por el frente 36 de las Farc en marzo de 2004, en Valdivia.

"Estamos aquí para recordar su vida, y no solo lo que de ellos se llevó la muerte", fueron las palabras sentidas de su hermano Jairo Peña, quien además dijo que perdonaba a quienes asesinaron a su familiar.