Franquicias: crezca, el otro paga
La franquicia está diseñada para que un empresario exitoso crezca su negocio, pero con el dinero de un tercero que quiere beneficiarse de esa prosperidad.
No todos tienen que ser McDonald´s. De hecho en Colombia hay 115 micro, pequeñas y medianas empresas que se capacitaron con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), nueve cámaras de comercio y el Gobierno Nacional, para franquiciar sus marcas.
Que en tres años se hubieran formado 115 empresas, parece muy poco. No hay tal. El experto mexicano Juan Manuel Gallastequi, recuerda que en su país se hicieron 800 franquicias en 20 años.
Hay de todas las tallas y para todos los presupuestos. Margarita María Betancur, socia de Pelitos, la peluquería infantil creada en 1984, practica un modelo de franquicia social. Tiene tres locales, a los que se han sumado dos, en Itagüí y Bello, entregados a dos de sus ex empleadas. Su perfil: mujeres cabeza de hogar, jóvenes y que saben tratar a los niños.
Quien quiera montar una peluquería de Pelitos debe pagar 50 millones de pesos como valor de entrada, suma que rebaja a 30 millones para sus empleadas. Mensualmente se paga una regalía del 8 por ciento sobre las ventas y un 5 por ciento para publicidad (el mismo que baja a 3 por ciento para sus empleadas). Cali y Medellín están en la lista de ciudades a las que podrían llegar con este esquema.
Ramiro Pajón Ceballos, de Sin Azúcar, también está dispuesto a compartir su éxito de una manera que le sea rentable. Cuenta con cuatro locales propios y analiza tres solicitudes para desarrollar su marca en Caracas, Ibagué y Bogotá. A los que se instalen en Medellín les proveerá del surtido. A los de afuera, les hará llegar las mezclas para tortas y postres, y productos elaborados con descuento del 40 por ciento. El cánon de entrada es de 10 millones de pesos.
Pavezgo, la firma creada hace 63 años por Pacomio Vélez y Leticia Quintero, se apresta a internacionalizar su marca bajo la conducción de su segunda y tercera generación. Su gerente, Johnny Oswaldo Vélez Quintero, dice que además de la fábrica, en Envigado, tienen cuatro locales.
Los cinco hermanos Vélez, y sus sobrinos Johnny Andrés y Ana Catalina, tienen 20 solicitudes en proceso. El perfil que les gusta es: parejas jóvenes, de 30, 35 años, profesionales y apasionados por la decoración. Pavezgo invierte de 155 a 160 millones de pesos en el montaje del punto de venta, preferiblemente en un centro comercial y de 120 metros cuadrados.
Cobra de entrada 25 millones de pesos, una regalía del 4 por ciento mensual y otra del 2 por ciento para publicidad. Y le vende con descuento del 45 por ciento.