Histórico

Operación Fronteras cortó
alas a redes de narcos

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08 de febrero de 2010

Buena parte del dinero de la red de supuestos transportadores de cocaína desvertebrada en la operación Fronteras se lavaba en Medellín.

La información fue suministrada ayer por el general Óscar Naranjo, director de la Policía Nacional, al revelar detalles de la acción desarrollada por agentes de la DEA y la Dijín, en coordinación con la Fiscalía de Colombia y una fiscalía de Dallas, Estados Unidos.

En total fueron capturadas 21 personas pedidas en extradición por la Justicia de E.U., e inmovilizadas 25 aeronaves, en uno de los mayores golpes dados a los grupos dedicados al narcotráfico en el país y el continente en una década.

En diálogo con EL COLOMBIANO, el general Naranjo sostuvo "que ellos bajaban dólares de E.U., como dicen en su argot, y utilizando contactos con cambistas, principalmente en Medellín, estaban lavando ese dinero".

Al ser interrogado sobre los lugares de despegue y aterrizaje en Antioquia, el director de la Policía Nacional aseguró que no usaban pistas clandestinas sino "el Olaya y Rionegro", en alusión a los principales aeropuertos del departamento.

Más grande que Milenio
"Se trata de una acción más contundente que la Operación Milenio (realizada en octubre de 1999), pues allí se golpeó a una sola estructura, y con la Operación Fronteras se afecta el negocio del narcotráfico de los cuatro grupos criminales más poderosos del país", aseguró Naranjo.

El general agregó que los capturados se encargaban del transporte de estupefacientes para las organizaciones de Maximiliano Bonilla, alias "Valenciano"; Daniel "el Loco" Barrera; los hermanos Javier Antonio y Luis Enrique Calle Serna, alias "los Comba", y también trabajaron para el desaparecido grupo de Miguel Ángel y Víctor Manuel Mejía Múnera, "los Mellizos".

El trabajo lo realizaban 12 pilotos, quienes usaban aeronaves propias y alquiladas en Estados Unidos y utilizaban como puente países centroamericanos, del Caribe o Venezuela.

"Logramos judicializar a personas que nunca habían estado en los radares de las autoridades, que se creían invulnerables y que se habían enquistado en círculos sociales a través de fachadas de negocios lícitos", sostuvo el general Naranjo.

La operación empezó hace dos años, cuando agentes de la Fiscalía de Dallas detectaron movimientos sospechosos de aeronaves y alertaron a la DEA y a la Policía colombiana, que empezaron a infiltrar la red.