Histórico

Gaza: las trampas de la guerra

10 de enero de 2009

¿Los ataques del ejército de Israel a la franja de Gaza por tierra, mar y aire han sido un acto de defensa o una atrocidad? El mundo se hace esta pregunta desde el estallido de esta guerra que ha causado miles de heridos y la muerte de centenares de civiles palestinos, entre ellos muchos niños.

La BBC hizo la misma pregunta a sus oyentes y televidentes en un foro en Internet. Alejandro Talavera dijo: "El fanatismo fundamentalista, llámese Hamas, Hezbolá o judíos ortodoxos que se dan en la frente contra el Muro de las Lamentaciones, es el mismo que en nombre de Alá o Jehová justifica usar a niños de escudos o matarlos en nombre de Palestina o Israel; en ambos lados se ponen los intereses políticos por arriba de los intereses humanos. Es hora de parar esta locura donde los inocentes son las víctimas en los dos pueblos". Fernando Balducci dijo: "Aquí no hay bando bueno ni bando malo, son los dos igualmente intransigentes. De todas formas me parece una atrocidad lo que se está haciendo y me parece aún peor que todos los gobiernos del mundo se callen la boca ante este nuevo genocidio. Existió el holocausto judío, ahora estamos presenciando sin que nadie haga nada el holocausto palestino".

Las muertes de civiles palestinos han encendido la polémica en los periódicos. "La operación Plomo Fundido es una operación justa. Y es, también, una operación trágica", dice el periodista israelí Ari Shavit, en el diario Haaretz . El francés Jean-Marie Colombani dice en El País que "desde el punto de vista israelí, lo que parece haber prevalecido es la presión del Ejército, contrariado tras el relativo fracaso de su ofensiva contra Hezbolá en Líbano. Desde entonces, los militares no han descansado hasta obtener reparación, es decir, hasta conseguir frente a Hamas lo que no consiguieron frente a Hezbolá. Los jefes militares se han salido con la suya porque Israel es hoy un Estado sin un verdadero Gobierno: Olmert dimitió y los demás están preocupados por las próximas elecciones".

El escritor israelí Amos Oz asegura que la incursión en Gaza provocará una nueva gran campaña contra Israel. "Está claro que el deseo vehemente de Hamas es inducir a Israel a que emprenda una operación militar. Si en esa operación mueren decenas o centenares de civiles palestinos, inclusive mujeres y niños, el extremismo se reforzará en Gaza y quizá caiga de paso el gobierno de Mahmoud Abbas en Cisjordania, para ser sustituido por los extremistas de Hamas" escribió en La República , poco antes de la invasión.

Sus palabras parecen las de un profeta: el primer día de la Guerra, el ejército israelí mató 40 reclutas de la policía civil de Hamas que estaban en un desfile. La lógica militar, cuando se pone en marcha, no tiene lógica ni compasión: fueron bombardeadas la universidad islámica y varias mezquitas; cinco hermanas murieron bajo las bombas mientras dormían en su casa, cerca de una mezquita. Fue bombardeado un camión que supuestamente transportaba misiles; el dueño dijo que eran tanques de oxígeno; su hijo y siete personas más murieron. El ejército israelí bombardeó varias escuelas de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados. Murieron 43 personas, casi todas niños. Tres soldados israelíes murieron y 20 resultaron heridos bajo el fuego de un tanque de su propio ejército. La ONU interrumpió el envío de alimentos a Gaza después que un tanque israelí disparó contra uno de sus camiones, mató a su conductor e hirió a los demás ocupantes, a pesar de que portaba las señales de la ONU. Cuatro de sus empleados y decenas de refugiados y civiles murieron bajo el fuego israelí en dos escuelas de la ONU. La Cruz Roja acusó a Israel de no cumplir su obligación de proteger a los civiles heridos en Gaza y bombardear hospitales. Amnistía Internacional acusó al ejército israelí y a Hamas de usar civiles como escudos. La ONU informó que soldados israelíes bombardearon una casa a la que un día antes su ejército había trasladado 110 refugiados palestinos, la mitad de ellos niños. Las bombas mataron 30 civiles. Creo que no se puede invocar a Jehová ni a Alá para bendecir estas atrocidades.

Amos Oz dice que el bombardeo sistemático de la población civil en ciudades y pueblos de Israel por parte de Hamas es un crimen de guerra y un crimen contra la humanidad. Pienso que es verdad. Sin embargo, hay que decir con dolor que el bombardeo sistemático de la población civil en ciudades y pueblos de Gaza por parte del ejército de Israel también es un crimen de guerra y un crimen contra la humanidad.