Histórico

Glenn Close reescribe su historia

La actriz encarna por segunda vez un personaje que interpretó en los años 80. Ahora lo hace bajo la dirección del bogotano Rodrigo García en el filme Albert Nobbs.

18 de septiembre de 2011

La actriz estadounidense Glenn Close presentó en San Sebastián Albert Nobbs, del colombiano Rodrigo García, en la que su trabajo se eleva por encima de la película y la podría encaminar de nuevo a las nominaciones de los Óscar, un premio del que prefiere no hablar porque es "muy fatalista".

"No creo que vaya a ocurrir algo hasta que realmente ocurre", aseguró Close tras la proyección del filme en el Festival de San Sebastián, programado en la Sección Oficial fuera de concurso.

Close interpreta a una mujer que nunca conoció a sus padres y que se hace pasar por hombre -camarero en un hotel- como forma de sobrevivir en el Dublín de la era victoriana.

Este filme, en cuyo guión y producción también participó, la llevó a encarnar de nuevo un papel que representó por última vez en 1982 en los teatros neoyorquinos del "off Broadway".

Pero tuvo que "volver a crear" su personaje, "rellenar" un rol que sobre las tablas era "mucho más austero y minimalista". La actriz ha dado ahora a ese pequeño hombre, que se ha ganado el respeto de todos, la rigidez de las formas y la escasez de gestos de quien guarda su mundo tras un corsé mental que protege su verdadera condición.

Close advirtió que el género en esta cinta es "irrelevante", porque "lo más importante es la conexión entre los seres humanos". Pero el género sí importa en Hollywood, donde es "algo más fácil" para los hombres. "No creo que eso haya cambiado mucho", dijo la protagonista de Las amistades peligrosas , que por otra parte nunca se ha sentido "especialmente censurada" por ser mujer.

"No sé qué papeles no he conseguido, aunque nunca he vivido en Hollywood, siempre he estado en la Costa Este. He elegido estar fuera de ese mundo y siento que me han apoyado mucho", afirmó.

Para Close, este Albert Nobbs de gesto adusto, una buena persona paralizada por su secreto, no se encuentra en las antípodas de la Isabelle de Merteuil de Las amistades peligrosas o la Alex Forrest de Atracción fatal, a las que no considera mujeres "malvadas".

"La única villana que he interpretado ha sido Cruella de Vil", aseguró la actriz.

Es la tercera vez que el hijo de Gabriel García Márquez trabaja con Glenn Close y dijo de ella que es una persona colaboradora en la que ha confiado hasta el punto de aceptar algo que no es habitual en él: que interviniera en el guión.

Admitió que al igual que su padre siente admiración por el mundo femenino, pero aseguró que cuando alguien le elogia por el conocimiento de éste, su esposa ríe.

"Para mí el cerebro de la mujer es admirable y el ejercicio de imaginar al otro y conectar con él es un viaje maravilloso", destacó.

García cerró hace dos años la Sección Oficial del certamen donostiarra con Madres e hijas , también fuera de concurso, lo que "siempre es más relajado" que competir. "Aunque siempre eres juzgado, de una manera u otra", añadió.

Ayer, Glenn Close recibió el Premio Donostia del Festival, un reconocimiento que la ha conmovido "increíblemente". "Recibir un premio por algo que es tan frágil como la vida de un actor es increíble. Me hace mucho más humilde y lo agradezco mucho", subrayó.