Histórico

Granizada dejó una huella honda y negra

Loading...
24 de marzo de 2009

Hacía tiempo, en la parte alta de la zona nororiental, no se veía llover tan duro. El lunes, a eso de las 3:30 de la tarde, se desató un aguacero de padre y señor mío que no hubo en el sector quién no se echara bendiciones y le rogara a Dios protección.

Los impactos más duros se vivieron en los sectores de La Cruz y La Honda, donde resultaron inundadas 14 casas, cinco de las cuales deberán ser evacuadas de inmediato, según al evaluación que de los casos hizo la Defensa Civil. El Simpad (Sistema de Prevención y Atención de Desastres) este martes realizaba las visitas de rigor a las casas afectadas.

Según Daniel Gómez, presidente de la Defensa Civil en el sector, con 160 voluntarios a cargo, él y su grupo tuvieron que enfrentar la emergencia desde que se desató hasta la medianoche del lunes, "nos cansamos de llamar al Simpad pero no subieron", dijo Daniel.

En la zona, entre las calles 71 y 77 y las carreras 24 y 25D, una zona montañosa dividida por la quebrada La Honda, que incluso atraviesa la carretera, muchas familias viven dramas particulares como consecuencia del aguacero.

Una de las familias más afectadas es la de Jaime Durango y María del Socorro Molina, en la calle 71C con carrera 24D, habitantes de un rancho de madera que prácticamente quedó a un empujoncito de ser arrastrada montaña abajo.

"Acá vivimos ella, yo y su hermana con una hija de dos años, no tenemos para dónde coger, ¿cómo vamos a evacuar?", indicó Jaime muy preocupado. Preocupación que aumentó al mediodía de este martes, cuando un nuevo aguacero se presentó en el barrio en el preciso instante en que hacíamos este informe.

Otros dramas
Otros angustiados del sector son don Guillermo Velásquez, un octogenario que vive solo en una vivienda mitad rancho y mitad casa. En la mitad rancho le cayó un pino encima y le tumbó el techo. Ahora su angustia es cómo volver a levantarlo, pues vive del subsidio de 150.000 pesos que el Estado le entrega cada dos meses.

Otro drama lo padecen Víctor Manuel Estrada y su compañera Adriana Barrera, a quienes un alud de lodo y agua les inundó la vivienda (en la calle 75C con carrera 25) dejándoles muchas pérdidas y una montaña que los amenaza todo el tiempo.

"Yo soy cotero en la Mayorista y no pude ir a trabajar y mi esposa tuvo que irse con el niño a una cita, porque es sordomudo y se está quedando ciego", se lamentó Víctor, que clama una ayuda.

El fin de semana, en general, fue lluvioso en el Valle de Aburrá y el departamento. Como consecuencia ya se han presentado tres muertes: las de los hermanos Jorge Wilson y Álvaro Andrés Ospina Guerra, ahogados en La Iguaná, y la de Alejandro Vargas Posada, arrastrado por las aguas de la quebrada Doña María, en Itagüí.

Según el Simpad, hasta el pasado domingo el invierno arrojaba como resultado la evacuación temporal de 4 casas y la afectación de otras 21. El Dapard (Departamento Administrativo del Sistema de Prevención, Atención y Recuperación de Desastres), por su lado, confirmó el desalojo de 4 casas y las averías de otras 16 en el municipio de Belmira, donde se creció el río Chico, y la entrega de 600 tejas para cien viviendas afectadas en el municipio de Cocorná.