Histórico

Gustavo murió por un sueño

Loading...
28 de junio de 2011

Desde muy niño, el pereirano Gustavo Ríos tenía un propósito muy claro: viajar a Estados Unidos, tener una familia y disfrutar de la vida con la que siempre soñó.

Sin embargo, los deseos de darle una mejor calidad de vida a su esposa y a sus dos hijas, una vez logró establecerse en Estados Unidos, lo llevaron a la muerte en Afganistán.

Si firmaba un contrato por cuatro años con las Fuerzas Armadas del país norteamericano, Gustavo se hacía acreedor a una serie de beneficios que no encontraba en otro oficio.

A pesar del miedo a morir, debido a que debía viajar al país a dar su vida dónde el gobierno estadounidense lo requiriera, Gustavo accedió y en 2010 ingresó a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.

La historia de Gustavo comenzó cuando sus padres decidieron irse a vivir el sueño americano y, por su edad, tuvo que quedarse al cuidado de sus abuelos, don Gustavo Ríos y doña Oliva Velásquez.

Una de sus amigas entrañables, su prima Leidy Johana Acevedo, diálogo con este diario sobre la estadía de Gustavo en Colombia y su llegada a Estados Unidos.

El joven inició una carrera en ciencias del deporte en la Universidad Tecnológica de Pereira, pero al poco tiempo sus padres lograron la ciudadanía estadounidense. En el 2008, Gustavo se reencontró con sus padres y empezó a trabajar en un restaurante.

Allí conoció al amor de su vida e inició el hogar que hoy está compuesto por sus dos hijas, Isabella de 2 años y Elizabeth de 7 meses.

En ese momento surgió la necesidad de mejorar económicamente y ofreció su vida para defender a ese país.

Su primera misión también fue la última. El soldado de Infantería de primera división de Fort Riley fue asesinado por un artefacto explosivo que detonó mientras patrullaba a pie el sur de Afganistán en la provincia de Kandahar, según informaron las autoridades estadounidenses.