Histórico

Hagamos algo

01 de marzo de 2009

La víctima camina desprevenida por el campo. De repente, siente el bombazo. Pisó una mina antipersona y cuando despierta se da cuenta de que no tiene piernas, o que le falta un brazo, o que sus genitales desaparecieron. Tuvo "suerte" de quedar con vida y de que lo atendieran. Muchos mueren antes de llegar a un hospital. El mundo se desploma. Llora copiosamente. La mina ha destrozado incluso el corazón. Siente desde lo más hondo un odio que le asusta. A las heridas físicas, que son horrendas, le agrega las heridas morales, que son aún más profundas y dolorosas.

Nadie sabe cómo se dice. Unos hablan de minas antipersona, otros de minas antipersonal, otros de minas antipersonales. Llámense como se llamen siempre suenan igual: BUUUUUUUM.

Alrededor de ellas, en el país se desarrollan tres acciones para combatirlas. Una es la educación en el riesgo a las comunidades que están sometidas a esa barbarie. Otra es la atención a las víctimas que cada día caen sin compasión. Y otra es el desminado humanitario que sirve mucho pero que desgraciadamente es acompañado por el minado inhumanitario.

EL 100% de las víctimas se encuentra bajo la línea de pobreza, es decir, que las minas van contra los pobres. El 80% de los eventos se presentan en el área rural, es decir, que las minas van contra los campesinos y los indígenas. El 89% de las víctimas son jóvenes y adultos en edad productiva. Las minas van contra los trabajadores. En promedio, se presentan tres víctimas diarias en Colombia, como ya anotamos, pobres, campesinos, indígenas, trabajadores. La pobreza no se acaba eliminando a los pobres.

Colombia es el primer país en número de víctimas en el mundo y el cuarto país más minado del mundo. Y la orden de la guerrilla es sembrar más minas. Después de Colombia están Afganistán, Birmania y Camboya. Cada mina puesta permanece hasta 50 años más, luego las víctimas las tendremos durante mucho tiempo.

Uno de cada dos municipios colombianos está afectado por sospecha o presencia de campos minados. Nadie se escapa. 30 de los 32 departamentos de Colombia están afectados por las minas antipersonal. Se escapan San Andrés y Providencia y Amazonas. Por eso son los paraísos de Colombia.

Antioquia, Caquetá, Norte de Santander, Bolívar, Nariño, Meta y Cundinamarca son los departamentos que presentan mayor número de víctimas por mina antipersonal.

Antioquia ha puesto el 22% de las víctimas, el departamento de más casos.

El 40% de las víctimas son civiles y la mitad son niños y niñas. Casi mil niños mutilados. ¿Cuántos más necesita para parar, señor Cano? La inocencia asesinada.

Desde 1990 hasta la fecha se han registrado unas 7.500 víctimas por minas antipersona. Y si no hacemos algo, aumentarán.

Las minas antipersona son un atentado del hombre contra el hombre, mejor, de la bestia contra el hombre. Es tan abominable como el secuestro. Todos lo sabemos. Es hora de que hagamos algo.