Haití es usted
El tiempo lo cura todo. No hay mejor remedio que el tiempo.
Son expresiones que encierran unas veces saludable y otras veces, terrible realidad.
Saludable, cuando el transcurso del tiempo nos permite clarificar las ideas y serenar el espíritu.
Terrible, cuando ese paso de horas y días nos convierten en indiferentes ante los problemas o el dolor ajenos.
Ya va para un mes de la tragedia de Haití.
Gracias a los medios de comunicación todavía está abierta esa herida del horror vivido por tantos seres humanos haitianos.
Las escenas son tan dramáticas que sacuden el alma.
Gente deambulando sin rumbo, con la mirada perdida, buscando a sus seres queridos o quizá buscándose a sí mismas.
Miles de cadáveres tirados en las calles o volquetas depositándolos en fosas comunes mezclados con los escombros, mejor dicho como escombros.
Sin duda el mundo ha reaccionado solidariamente ante semejante tragedia.
Pero tuvo que ocurrir un terremoto devastador para que volviéramos los ojos hacia un pueblo que más que comunidad es una montonera.
Para redescubrir un conglomerado humano sin organización, sin autoridades, sin recursos.
Ni el dolor, ni el olor, ni la angustia, ni la destrucción han sido capaces de tapar la "pobre" condición humana.
Hemos visto los saqueos, los robos, los enfrentamientos a bala y a machete, pasando y pisando los muertos.
Ya hay un número de niños raptados de los hospitales para traficar con ellos, venderlos como mercancía.
No fue la muerte capaz de tapar la corrupción y la inseguridad que siempre han campeado en Haití.
Todo este drama, en vez de desanimarnos nos obliga a ser de verdad solidarios.
El tiempo no puede permitirnos que olvidemos a los haitianos.
La emergencia primera está siendo atendida. Nos corresponde ayudar a lo que viene.
¡Antioquia Presente! está coordinando acciones para recaudar el dinero que nos permita construir el "Barrio Colombia" para que muchos damnificados tengan un techo.
No nos escondamos en este momento que el drama haitiano nos interpela. Haití es usted.