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Hicieron rifas, ventas y lucieron muy titinos

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27 de octubre de 2008

El apoyo de los padres de familia a sus hijos no tiene límites. Para muestra, la experiencia que acaban de vivir 45 voleibolistas de Envigado, en un intercambio en Cali donde no solo pusieron a prueba sus progresos deportivos, sino la inventiva para conseguir los fondos para el viaje que ascendían a 9 millones de pesos.

Una vez llegó la invitación de la Universidad Javeriana, el entrenador Óscar Alexánder Guevara comenzó la campaña para llevar a la capital vallecaucana a los equipos mini, infantil, junior y juvenil en ambas ramas.

El estratega contó con el respaldo de los padres, quienes se desvelan por sus hijos y disfrutan con sus logros.

El Inder de Envigado, en cabeza del gerente Carlos Falcón, les donó los uniformes de competencia y el transporte, pues el funcionario estaba encantado con el entusiasmo de la gente, como lo destacó el día de la entrega de la implementación: "este es un ejemplo que deben seguir los padres de los deportistas de las otras disciplinas, son esfuerzos que ayudan a que se ame más la actividad física".

Para Guevara, la experiencia les permitió a los muchachos el contacto con la competencia y empezar a vivir situaciones valiosas en la formación deportiva y personal. Los muchachos y padres regresaron felices, pues los que menos jugaron fueron los varones que tuvieron seis partidos. Las niñas pasaron de ocho.

Ángela Martínez, que junto a Luz Elena Patiño, María del Pilar Galeano y María Teresa Restrepo lideraron el proyecto, aseguró que "todo fue positivo".

Valió la pena hacer la rifa de un DVD, realizar ventas ambulantes de dulces como lo hicieron las niñas y la "comercialización" de sandwiches por parte de las mamás.

Hasta las multas que se impusieron y que consistían en que cada saque malo en los partidos de preparación valía 500 pesos.

También, el aporte de los arbitrajes que hicieron los jóvenes luego de pitar un torneo en el Colombo Británico.

Y algo más: no fueron con cualquier vestido. Todos viajaron titinos con uniformes de presentación adquiridos con el recaudo de estas actividades. Un sacrificio que costó pero que justificó.