Hijo de Gadafi fue extraditado de Níger a Libia
Al-Saadi Gadafi cobró notoriedad por su gusto por el fútbol profesional, pues intentó jugar en la liga italiana y presidió la federación de su país.
Níger extraditó el jueves hacia Libia a uno de los hijos de Moamar Gadafi que había huido a la caída del régimen de su padre en 2011 y se encontraba en arresto domiciliario en esa nación del oeste de África, dijo el gobierno en Trípoli.
Al-Saadi Gadafi, uno de los ocho hijos del depuesto gobernante libio, será tratado "de acuerdo con el derecho internacional", afirmaron las autoridades.
El hijo de Gadafi llegó el jueves en la mañana al aeropuerto de Trípoli y se le transfirió a una prisión en la capital, dijo un funcionario libio que solicitó el anonimato en conformidad con las normas de la oficina a la que pertenece.
Poco después de conocida la noticia de la extradición, fueron difundidas en las redes sociales de internet imágenes de al-Saadi vestido con uniforme azul de preso mientras guardias libios le rasuraban el cabello y la barba.
Al-Saadi era conocido porque le gustaba el fútbol profesional y su estilo de vida de playboy. Su breve carrera en el fútbol italiano llegó a su fin al no pasar un examen antidrogas. Presidió la Federación Libia de Fútbol y también fue jefe de las fuerzas especiales del país.
Al igual que la mayoría de colaboradores leales de Gadafi y funcionarios del anterior régimen, al-Saadi es buscado por su participación en las acciones para frenar las protestas contra el régimen de su padre y la muerte de manifestantes.
Sin embargo, a diferencia de su hermano, Seif al-Islam, a quien se preparaba para que fuera el sucesor de Gadafi, al-Saadi no es buscado por la Corte Penal Internacional.
Seif al-Islam es mantenido por un grupo paramilitar en la localidad libia occidental de Zintan y rehúsa entregarlo al gobierno central para que lo someta a juicio.
Con la extradición, al-Saadi se suma a Seif al-islam como los únicos dos hijos de Gadafi que se encuentran en Libia.
Al menos otros tres hijos de Gadafi fueron asesinados durante la revuelta, mientras que el resto buscó asilo en la vecina Argelia, además de la esposa de Gadafi y la madre de al-Saadi, Safiya.
La madre, una hermana y dos hermanos recibieron asilo en 2012 en Omán y viajaron a ese país desde Argelia.