¡Hola iPhone! recibimiento con cabeza fría
Aunque en Bogotá, 150 capitalinos desafiaron el frío de la madrugada para hacer fila al frente de las oficinas de Movistar, en la sede de Laureles, en Medellín, abierta hasta las 3:00 a.m., algunos curiosos decidieron ser los primeros en ver el preciado objeto del deseo.
Con cabeza un poco más fría, otros clientes expectantes fueron los primeros en hacer la fila de rigor en los centros de servicio de Movistar y Comcel, en la mañana, para preguntar, en detalle, los planes.
Si bien Movistar despachó teléfonos desde la apertura de sus tiendas, a la medianoche, en Comcel, durante el día de ayer, aún no tenían los precios oficiales.
Juan Miguel Lopera lo quiere "por la novedad". Pero, por supuesto, primero va a mirar si se justifica remplazar su teléfono, de gama media, equipado con radio y opciones musicales.
"Solo me interesa el teléfono, pero no lo otro", dice. Y con ello se refiere a la posibilidad de navegar por internet y recibir correos electrónicos.
Lo que está a punto de escuchar Lopera, por lo menos tal como lo vende el ejecutivo de Movistar, es que si quiere comprar el dispositivo tendrá que adquirir, de todas maneras el plan de datos.
Objeciones
Muchos de los que fueron a preguntar por el teléfono objetaron esto al indicar que para qué tenían que adquirir el plan de datos si el dispositivo tiene conectividad inalámbrica WiFi.
Nicolás Wilches, estudiante de Medicina, llegó al centro de servicio de Laureles. El jueves le robaron un dispositivo de gama alta en un bus Circular Sur, cuando salía de la universidad hacia Carlos E. Restrepo.
Con algo de malicia, pues se lo robaron al tirar un billete al piso, desapareció su instrumento de trabajo, diversión y perdió, sin duda, una inversión alta.
Cuando vio el iPhone decidió acercarse con su novia, para ver las características y conocer los planes, sin embargo, pensó que no era el momento de adquirirlo por lo arriesgado de llevarlo en la calle y aún más, en el bus.
Carlos Mario Echandía estudia ingeniería electrónica, y a pesar de que reconoce el adelanto que significa el que un dispositivo de alta gama y tantas prestaciones, "se haya globalizado", cree que existen en el mercado mejores teléfonos móviles, con más funcionalidades.
A pesar de la fiebre por verlo y tocarlo, y de la expectativa generada, lo seguro es que el iPhone 3G, si bien es un elegante objeto del deseo, pasará a examen con lupa.