Homenaje a Mario Benedetti
Tu Legado
Escribiste en nuestra piel
con prodigiosa pluma de oro
para la eternidad.
Tus poemas enjugaron nuestros ojos
adhiriéndose a una esperanza
que voló libre cual libélula.
Hiciste parte de nuestro ayer
sembrando para hoy
floreciente mies inmortal
para el mañana.
Nos prestaste tus ojos
para mirar al cielo y a la tierra
velando nuestros sueños,
sentándote en la cabecera de la cama.
Siempre estabas allí,
como el padre que cuida a su crío
arrullando en un susurro.
Fuiste savia, esencia,
manantial blanco.
Nos dijiste: "Te quiero",
"No te salves".
Nos hablaste de tus tristezas,
tristezas que eran las nuestras.
Con tu soledad tan concurrida
Tan llena de nostalgias.
Hiciste un inventario.
Congelando para nosotros la luna.
¡Y así te vas
soñador, soñando!
libre, sin sobresaltos.
De la mano de tus musas
con el canto de los ángeles.
Libre, sin sobresaltos
¡Soñador, soñando!