Homenaje a Sonia llena de vida
UN JUSTO RECONOCIMIENTO se le rindió la semana pasada a la compositora e intérprete Sonia Martínez. Además, fue presentado un cd con sus canciones y el libro Caja de Sorpresas. ¡Merecido!
Sonia Martínez tiene la voz alegre, el cuerpo lleno de vida y las emociones escritas en cientos de canciones.
Tiene, también, 80 años, cinco hijos, una pasión por la música que se le nota en cada palabra y decenas de admiradores que el jueves pasado no se quisieron perder la apertura de la Caja de Sorpresas, que se anunció, a manera de homenaje, en el auditorio de Comfama San Ignacio.
Hoy, ella responde el teléfono con una voz dulce a la que resulta difícil adivinarle los años.
Después del saludo, sonríe y confiesa que apenas empieza a aterrizar. Justo al momento de responder la llamada, enviaba algunos correos electrónicos de agradecimiento ("Porque yo tengo mi correo, cómo no"), y, precisamente, desde su lunatica2@ les contaba a sus destinatarios la alegría que la embriaga.
Cada número y cada personaje tuvieron un significado para Sonia, la mamá de María Piedad, Andrés, Luis Alberto, Juan Carlos y Pablo; e inspiradora del arte de muchos jóvenes en Cantoalegre, de Anabella, Alejo García o John Jairo Torres de la Pava.
Y ella, con esa emoción evidente, no para de enumerar las sensaciones de esa noche de jueves, que llegó además con un cd, en el que varios artistas le dan voz a sus composiciones, y el libro Caja de Sorpresas: Sonia Martínez.
Al recuperar momentos, aparecen varios: cuando Anabella interpretó Demente , o ese instante en que su voz se fundió con la de Alejo García. O cuando cuatro mujeres de la familia Aguirre Martínez demostraron que la música es un componente de su genética. María Piedad, Amalia, y Mariana, desde Estados Unidos, compartieron con Sonia la interpretación de Enamorada.
Dice Torres de la Pava, quien además ofició como maestro de ceremonias, que ella es una de las mas grandes de la música andina colombiana y el bolero.
Y recuerda que en su lista de logros figuran premios en los festivales Mono Núñez, del pasillo en Aguadas y Cotrafa en Bello.
Para Torres, ella tiene una propuesta refrescante e innovadora. Por eso, la Asociación Antioquia le canta a Colombia le entregó de la Medalla Honor al Mérito y la Alcaldía de Medellín hizo lo propio.
Cocli, cocli . Torres pronuncia el nombre de la canción y juego infantil que se inventó Sonia, para confirmar que la creatividad de esta mujer, que empezó a componer a los 66 años, es un asunto tan revolucionario como creativo.
"La canción cuenta que el bambuco y la guabina se enamoraron y tuvieron un hijo al que llamaron Cocli".
Y si de temas inolvidables se trata, hay que mencionar el bolero No fue tu mejor noche, Lara (para Agustín) o Milagro , para su esposo fallecido.
Y es que Sonia no ha sido una mamá, esposa o abuela convencional. Así lo reconoce: "No es fácil tener una abuela que se monta en un escenario y que compone. Y que encima me admiren. Adoro hablar de tu a tu con mis nietos, con los jóvenes. Hablamos de música, gozamos. Eso para mi es juventud, es vitalidad".
En el escenario quedaron las lágrimas que derramó Andrés, la nostalgia de Mariana desde E.U., el carácter de gestora de María Piedad y la admiración de los invitados que entendieron, con letras y música, porque Sonia es una caja de sorpresas.