Hugo Chávez anunciará nuevo paquete de medidas económicas
El presidente venezolano, Hugo Chávez, anunciará finalmente el miércoles una serie de medidas económicas, que buscan acelerar la economía y que se esperaban días atrás, pero que no se concretaban por la inminente salida de su ministro de Finanzas que se postulará a una gobernación.
"Anuncios económicos para continuar asegurando el desarrollo económico integral del país, para continuar sembrando el petróleo", dijo Chávez durante su programa de radio y televisión "Aló, presidente".
El mandatario instó a los empresarios a devolver sus fondos al país, cuya economía el Estado controla ampliamente, y a revertir la tendencia a la salida de capital.
El diario local El Nacional adelantó que entre las medidas económicas se incluiría la disminución a un impuesto a las empresas, el recorte de las tasas para tarjetas de crédito y la simplificación de los trámites de importación ante la autoridad cambiaria, citando una fuente del Ministerio de Finanzas.
La fuente, que pidió el anonimato a El Nacional, dijo que se bajará en 0,5 puntos la tasa del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF), destinado a personas jurídicas y vigente desde noviembre con una alícuota del 1,5 por ciento.
Por otra parte, afirmó que el Gobierno colocará deuda entre 200 y 250 millones de dólares semanales, hasta 1.600 millones de dólares, para estabilizar el dólar paralelo entre 2,8 y 3,2 bolívares, una operación que habría iniciado dos semanas atrás.
El cambio oficial de la divisa es de 2,15 bolívares por dólar.
Además se avanzaría en la flexibilización del control de precios de los alimentos, que sumado a la dificultad de los trámites de importación han creado un cuadro intermitente de escasez.
También afirmó que se concretaría una recompra de deuda externa para mejorar el perfil de las acreencias del país, lo que una fuente gubernamental había dicho a Reuters días atrás que podría ser al menos por 1.500 millones de dólares.
Analistas han señalado que recientes medidas económicas, como la emisión de bonos denominados en dólares para drenar liquidez, en medio de un control de cambio vigente desde el 2003, y un menor gasto público, han enfriado la economía.