Hundimiento de Olaya fue por rasgos del suelo
El Dapard, Corantioquia y la Secretaría de Infraestructura del Departamento revisaron las causas del alud ocurrido hace un mes.
"La causa del movimiento presentado está asociada a la naturaleza de los suelos afectados, por sus características geológicas y geotécnicas, lo cual hace que el terreno sea muy sensible a la generación de procesos erosivos y movimientos en masa".
Esta es la principal conclusión del informe que elaboraron el Departamento Administrativo de Prevención, Atención y Recuperación de Desastres (Dapard), la Secretaría de Infraestructura de la Gobernación y Corantioquia sobre el hundimiento producido en la calle 10 de Olaya la noche del pasado 22 de abril.
La emergencia destruyó 14 viviendas y dejó inservibles ocho edificaciones del Municipio, entre ellas, la Alcaldía, la Registraduría y el Juzgado.
El análisis de los ingenieros geólogos, civiles y ambientales detalla que el movimiento en masa generó un desplazamiento vertical de 16 metros de altura, "dejando como huella un escarpe o pared vertical. Se estima un volumen de material desplazado de unos 90.000 metros cúbicos".
En sus conclusiones resalta que, geológicamente, el terreno afectado por el movimiento "se encuentra constituido por estratos predominantes de arenas y gravas intercaladas, correspondientes a depósitos aluviales sin consolidar del río Cauca".
Y geotécnicamente, señala, estos materiales no presentan cohesión y su grado de estabilidad depende solo de su ángulo de fricción interna, lo que hace que sus factores de seguridad sean mínimos.
El estudio aclara que no fue posible verificar en campo la incidencia directa de otros factores, como socavación de la margen izquierda de la quebrada La Barbuda y la infiltración de aguas provenientes de las redes de acueducto y alcantarillado, aunque no se descarta que estos hubieran contribuido.
Describe que en años anteriores hubo daños y destrucción de viviendas, como se observa en el tramo de la calle 11 aledaño al parque.
"De acuerdo con lo establecido en el Esquema de Ordenamiento Territorial del municipio, adoptado en el 2000, el sector donde se presentó el evento está delimitado como zona en condición de riesgo para las viviendas localizadas en el costado norte de la calle 10", añade.
Día tras día en Olaya
Neira Acevedo Serna, secretaria de Planeación local, reportó que los damnificados están pagando arriendo en el municipio o viviendo donde familiares, mientras la Alcaldía consigue el lote para ubicar, primero, como solución temporal, casas prefabricadas, y como solución definitiva, las nuevas viviendas. Tanto las unas como las otras, dijo la funcionaria, se harán con el aporte de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo.
Agregó que, máximo dentro de un mes, la Alcaldía estará reubicada en la casa de la cultura. Apuntó que el edificio de la Alcaldía no se puede demoler porque esto desestabilizaría casas vecinas.
Las que sí se deben demoler son otras de las edificaciones afectadas. La secretaria comentó que algunos ciudadanos no lo quieren permitir, pero se hará porque primero está la defensa de la vida. Dentro de un mes estarían demolidas.
Por la vía hacia Liborina hay paso para carros pequeños y buses, pero no para camiones de 20 o más toneladas.
Recién ocurrida la emergencia, Lubín Jaramillo, habitante que perdió su casa, expresó que "unos familiares nos recibirán algunos días, pero en un tiempo no sabemos si se sientan incómodos, por eso requerimos de ayuda inmediata".