Ideas para detener la caída del dólar
ADEMÁS DE LAS intervenciones del Emisor, el Gobierno y los empresarios también podrían aportar para frenar la revaluación del peso.
La economía nacional atraviesa por un proceso de recuperación que, sin embargo, todavía no se traduce en mejoras en el empleo. Además, existe un bajo nivel de déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos, que podría acelerarse si no media un cambio de tendencia en la dirección de la tasa de cambio.
Hasta ahora, el mecanismo más utilizado para tal fin han sido las intervenciones del Banco de la República en el mercado cambiario mediante la compra de dólares. Dicha política resultó efectiva para estabilizar la tasa durante 2004 y 2005, porque fue hecha de manera sorpresiva y con montos significativos; sin embargo, desde 2007 hasta hoy, las intervenciones no han podido lograr su objetivo debido a que son anticipadas y realizadas con montos muy pequeños.
¿Qué más se puede hacer?
Bajo la perspectiva de la revaluación del peso se proponen varias medidas que podrían, bien sea actuar directamente para amortiguar la tendencia a la apreciación del peso, o en su defecto, contribuir a mejorar la situación de las empresas exportadoras.
Algunas de estas medidas, que podrían mostrar un efecto en el corto plazo, buscan cambiar de dirección la trayectoria del dólar y frenar la entrada de capitales del sector público y del sector privado. Éstas podrían incluir la fijación de impuestos a los flujos de capitales golondrina, evitar la monetización de los dólares que ingresa el sector público y reducir el endeudamiento público.
Las medidas para el mediano plazo, más que afectar de manera directa el comportamiento de la tasa de cambio, están orientadas a los costos de producción de las empresas exportadoras, mientras que otras promueven las importaciones.
Una de ellas es la implementación de un certificado laboral para el primer empleo a partir del reintegro tributario que se podría descontar del impuesto de renta o de los parafiscales. Otra es crear un mecanismo de subsidios directos a los exportadores y líneas de crédito especiales.
Así mismo, se propone el desmonte de la sobretasa a la energía y una reforma arancelaria. La idea es acelerar la liberalización de la economía para que aumenten las importaciones.
En el largo plazo se busca modificar el perfil de la tasa de cambio hacia una devaluación nominal y real del peso. La idea es reducir el impacto del gasto público. Estas propuestas están dirigidas a promover el uso del dólar como moneda de intercambio en el país.
La regla fiscal, la nueva Ley de Regalías, la reforma laboral que abarate el costo de la mano de obra, el ajuste estructural de las finanzas públicas hacia un superávit fiscal total, una reforma fiscal severa que elimine beneficios, exenciones y descuentos tributarios, mejorar la infraestructura y la competitividad de la economía, impulsar la productividad de los factores (capital-trabajo).
Adicionalmente se sugiere una reforma monetaria que promueva de manera indirecta el uso del dólar como moneda de intercambio, por ejemplo, mediante la eliminación de los ceros a la moneda actual o el impulso a un proyecto que busque dolarizar la economía, además de la apertura de cuentas en dólares por parte del sistema financiero para frenar la presión sobre la tasa de cambio.
Para los empresarios
En el ámbito empresarial se hace necesario una cultura del cubrimiento del riesgo cambiario. Es prioritario disminuir la dependencia de la empresa a las variaciones de la tasa de cambio, desarrollando estrategias que permitan mayor productividad.
Esto se logra con ganancias de eficiencia en el uso de la mano de obra, a través de programas de capacitación permanente que cualifiquen el recurso humano en las empresas y con estrategias de inteligencia de mercados que permitan encontrar nuevos nichos.
Otras medidas pueden ser la mayor comercialización de bienes importados, prepago de deuda externa y más endeudamiento externo.
No cabe duda que los tiempos de la devaluación del peso ya pasaron en nuestro país, y es probable que pase mucho tiempo para que volvamos a ver el precio del dólar con clara tendencia ascendente. De todas maneras, el Banco de la República tendrá que comenzar a discutir sobre la sostenibilidad del régimen cambiario actual, que si bien ha sido fundamental para la estabilidad macroeconómica y para amortiguar los efectos de la crisis mundial, también le compete la responsabilidad frente a la competitividad de los sectores productivos nacionales en los mercados internacionales.
* Decano de Ciencias Económicas de la U. de A.