Antes de acabar el 2008, el hambre afectaría a mil millones de personas
El número de personas que pasan hambre en el mundo, 923 millones actualmente, podría alcanzar antes de que acabe el año, por primera vez, la cifra de mil millones, de los que diecinueve son niños con desnutrición muy grave, según datos de la ONG española Acción contra el hambre.
"A diferencia de la crisis financiera, la crisis alimentaria tiene una solución más fácil", aseguró este miércoles el director general de la organización, Olivier Longue, quien señaló que los menores afectados podrían curarse con una inversión de 3.000 millones de euros (unos 4.000 millones de dólares).
Longue presentó este miércoles en Madrid el informe El Hambre estacional y el documental 854 sobre la desnutrición en el área africana del Sahel, con motivo de la celebración este jueves del Día Mundial de la Alimentación.
Los datos sobre el hambre en 2008 son "excepcionalmente malos, ya que después de cinco o seis años de estabilización, nos acercamos al fantasma de los mil millones", recalcó el responsable de "Acción contra el hambre".
Factores negativos
El empeoramiento de la situación se debe a la crisis alimentaria mundial, motivada a su vez por la subida de los precios agrícolas, la especulación, el aumento de la demanda asiática (consumen más carne y ello implica un mayor gasto de cereales) y la subida del petróleo.
A ello se suma que, pese a la globalización y al mercado libre, muchas materias primas son controladas por una quincena de actores en el mundo, que influyen "en el destino de millones de personas".
El problema del hambre no radica en la producción de alimentos, ya que la cosecha de 2008 bastaría para alimentar a 9.000 millones de personas, añadió Longue, quien subrayó que los principales damnificados son los pequeños agricultores.
De hecho, el 65 por ciento de las personas asistidas en los centros de nutrición de la ONG son hijos de campesinos.
Insistió, además, en la urgencia de invertir 3.000 millones de euros para curar a los 19 millones de menores de cinco años que sufren desnutrición en su fase más grave, de lo contrario cinco millones de ellos morirán y el resto padecerá secuelas físicas e intelectuales irreversibles.
Según estadísticas, cada día mueren en el mundo cerca de 10.000 niños por culpa de la desnutrición, una emergencia médica para la que hay soluciones eficaces, que con voluntad política, podrían salvar la vida a 20 millones de ellos.