Venezuela respondió al informe antidrogas de E.U.
El mantenimiento de Venezuela en la "lista negra" de E.U. respecto a las drogas "viola claramente" la carta de la ONU y supone un intento de "coacción" para intentar obtener su subordinación, dijo este miércoles el Gobierno venezolano.
Así respondió el director de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA), el coronel Néstor Reverol, a la acusación de Washington de que Venezuela ha "fallado manifiestamente" en la lucha contra el narcotráfico en el último año, al igual que en los tres anteriores.
Se trata de una decisión "unilateral, coercitiva y arbitraria", agregó Reverol a la emisora estatal de televisión VTV.
Es el "Gobierno yanqui" el que "viola claramente los ordenamientos jurídicos internacionales", específicamente la Carta de Deberes y Derechos Económicos de los Estados, suscrita en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), porque así pretende "coaccionar al Estado venezolano para obtener de él la subordinación en el ejercicio de sus derechos soberanos", reiteró.
Dicha carta "expresa que ningún Estado podrá adoptar medidas económicas, políticas o de ninguna otra índole, ni fomentar el empleo de tales medidas con el objeto de coaccionar a otro Estado para obtener de él la subordinación en el ejercicio de sus derechos soberanos", agregó Reverol.
Washington admitió que su decisión de incluir a Venezuela por cuarto año consecutivo en esa "lista negra" no implica su "descertificación" formal, porque ello implicaría la suspensión de la financiación de "programas para ayudar a las instituciones democráticas de Venezuela", algo que es de su "interés nacional".
Expulsión de la DEA
El Gobierno de Venezuela ha mantenido una actitud pasiva sobre el creciente problema del narcotráfico dentro y a lo largo de sus fronteras, y pese a que Caracas indica que han aumentado las incautaciones, "la cantidad de drogas, destinada a Europa y E.U., sigue creciendo", según el diagnóstico de Washington.
El informe de E.U. también recordó la expulsión de Venezuela de la oficina del Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA) ordenada por el presidente Hugo Chávez, algo que también hizo recientemente su colega de Bolivia, Evo Morales, aunque éste limitó esa presencia estadounidense solamente a la zona boliviana del Chapare.
Reverol ya había dicho el pasado 11 de septiembre que E.U. mantiene una posición "ambigua" y no considera suficiente la lucha antidrogas de Venezuela, pero tampoco la "descertifica".
"Si ellos descertificaran a Venezuela el Senado de E.U. tendría que suspender las ayudas económicas que prestan a ONG opositoras" y por eso "se limitan a decir que no colaboramos", explicó Reverol, y recordó que la política antidrogas fue alabada por Washington hasta 2005, año en el que Caracas suspendió el convenio con la DEA.
Venezuela alegó entonces que la DEA actuaba como cualquier "mafia del narcotráfico" y que, además, había agentes de ese organismo que realizaban operaciones encubiertas de espionaje político.
Reverol recordó entonces que mientras estuvo vigente el convenio con la DEA al año se decomisaba una media de 27 toneladas de droga, cifra que subió a las 43 toneladas tras suspendiese el acuerdo.