Incluya al pozo en el paseo
Con el exceso de personas en una finca de recreo, más que la molestia por el hacinamiento, se corre el riesgo de generar problemas ambientales.
Las fincas se edifican para ser ocupadas por un número determinado de personas y de acuerdo con eso se construyen los pozos sépticos. Sin embargo, es común en época de vacaciones ver duplicado el tope de la capacidad.
En esos casos puede suceder que los residuos biológicos de los visitantes van a dar a potreros o fuentes de agua sin ser debidamente tratados. El riesgo es la proliferación de plagas y enfermedades.
La recomendación es respetar la capacidad de los pozos y, también, realizar el mantenimiento para la conservación de esas estructuras.
El comercio ofrece bacterias que ayudan al proceso de descomposición en los pozos. Deben comprarse, advirtió Uber Cartagena de Tierragro, las que son especiales para esa función y no atacan los organismos benéficos.
Las bacterias se mezclan con el agua a la temperatura ambiente de la región durante unos diez minutos, y se vacían por el sanitario después de que la última persona lo use en la noche. Es necesario, igualmente, desengrasar las tuberías con productos especiales.