Intoxicaciones dejan 5 muertos
Cinco personas muertas, entre las que figuran cuatro ancianos y un habitante de la calle, dejaron dos envenenamientos masivos registrados en Lourdes, Norte de Santander, y Cali, Valle.
En Lourdes, cuatro ancianos murieron, luego de recibir, a las tres de la tarde de ayer, un algo, con café y un pan que un desconocido obsequió al asilo.
Además de los cuatro muertos, otros 10 ancianos y un niño, de ocho años de edad, hijo de una de las empleadas del centro geriátrico, resultaron intoxicados.
El agente tóxico presente, al parecer, en el pan resultó fulminante para las víctimas fatales, toda vez que ni siquiera alcanzaron a recibir asistencia médica en el hospital del municipio de Gramalote, al que fueron enviadas desde el centro de salud de Lourdes.
Según una funcionaria del hospital de Gramalote, dos de las víctimas murieron en el camino a ese centro asistencial. Rumbo al hospital Erasmo Meoz, de Cúcuta, murieron otros dos de los ancianos.
Las víctimas faltes fueron Angelmiro Aparicio, de 65 años; Víctor Suárez, de 92; María del Carmen Tarazona, de 83, y Carmelo Gutiérrez, de 60 años.
Aunque algunos autoridades afirmaron que pudo ser una intoxicación fortuita, voceros médicos expresaron su desconcierto, pues más allá del mal estado del pan por descomposición, el mismo pudo contener un químico por la forma como actuó en los cuerpos de los ancianos, que casi de manera inmediata presentaron vómito, diarrea y grave alteración de sus signos vitales.
Envenenamiento en Cali
En Cali, 45 habitantes de la calle fueron envenados por dos desconocidos, quienes les prepararon una natilla con buñuelos, que contenían un plaguicida y vidrio molido, mezcla fatal para cualquier persona o animal.
De acuerdo con autoridades del Valle, quienes ejecutaron el hecho lo hicieron de manera premeditada con el objetivo de asesinar a quienes la recibieran.
Romelia Cuevas, jefa encargada de Fiscalías de Cali, explicó que se buscaba a quienes entregaron ese alimento a los indigentes.
"Parece que fueron dos personas las que cometieron el hecho", dijo la funcionaria.
El caso se registró en el barrio El Calvario, en el centro de Cali, informó el general Miguel Ángel Bojacá, comandante de la Policía local.
Bojacá relató que hacia las seis de la tarde del 31 de diciembre, una o más personas repartieron a varios indigentes buñuelos y natilla.
Fernando Rojas, médico toxicólogo del Hospital Universitario del Valle, en Cali, consideró que los alimentos tenían como propósito envenenar a esas personas.
"El aspecto de la natilla era de color café. Tenía vidrio molido en su interior. Además de eso tenía unos granulitos de color negro que podrían corresponder a un pesticida", relató Rojas.
Tenía plaguicida
Agregó que los afectados "llegaron con síntomas de intoxicación por pesticida tipo organofosforado, que se utiliza en el campo, por ejemplo, para matar hormigas o los insectos de las plantas".
Según el galeno, los pacientes le dijeron que unos cinco minutos después de consumir la natilla, empezaron a sentir náuseas, vómito y mareo "y otros síntomas que me llevan a concluir, sin ninguna duda, que el alimento estaba envenenado".
De los 45 intoxicados, uno murió cuando era trasladado al centro asistencial y siete se encuentran en estado crítico.
Los pacientes permanecen bajo observación médica y a la espera de una evolución, aunque el pronóstico de estas siete personas es reservado.
El médico Iván González, director del Hospital San Juan de Dios de Cali, dijo que allí fueron recibidas 27 personas intoxicadas. Al igual que Rojas, González advirtió que el alimento consumido por los indigentes tenía un tóxico, "tal vez un carbamato" (otro tipo de plaguicida).