ISA transmite buena energía
Fundada en 1967 para integrar el sistema eléctrico, ISA ahora hasta administra carreteras.
Cuentan que los técnicos de ISA, la empresa de Interconexión Eléctrica, debían ingresar a territorio Arhuaco, en El Copey (Cesar), para sembrar torres y extender cables con el fin de conectar sistemas eléctricos entre Bolívar y Norte de Santander.
Con el permiso de las autoridades indígenas, comenzaron los trabajos. ¡Oh, sorpresa! En las primeras perforaciones, los obreros se toparon con un cementerio antiguo.
Mala suerte. Dijeron los mamos. “La profanación de un cementerio como lugar sagrado —explicaron—, tiene implicaciones negativas para los miembros de la comunidad”. Las consecuencias serían funestas: enfermedades, desastres, muertes...
Suspendieron las labores de inmediato. Los de ISA llamaron al Instituto de Estudios Regionales (Iner), de la Universidad de Antioquia, para que adelantara arqueología de rescate. Allí descubrieron 124 entierros, entre colectivos e individuales, que datan de 440 a 920 años atrás.
Para equilibrar las energías —las metafísicas, no las eléctricas—, las autoridades indígenas, indicaron que era preciso ofrendar tributos a los ancestros, elementos que conseguirían en diversas partes de La Guajira. Y así se hizo. En la subestación El Copey quedó una escultura que los indígenas dispusieron: una de sus caras mira a la Sierra Nevada, y tiene la figura de un arhuaco en su vivienda; la otra mira el mundo occidental y tiene la figura de un sacerdote católico, como significando el encuentro de dos mundos, que los ingenieros respetaron y acogieron.
Esto sucedió hace poco más de cinco años y lo relatan las publicaciones que ISA realizó con motivo de sus cuarenta años, en 2007.
Y lo que muestra es que en ISA entienden que si bien lo que deben interconectar son sistemas eléctricos, también tienen que ayudar a conectar las diversas culturas, respetando sus saberes y creencias.
Esta empresa fue fundada el 14 de septiembre de 1967, con un capital autorizado de $200 millones. Transcurría el gobierno de Carlos Lleras Restrepo, el cual había contratado asesoría internacional para saber cómo impulsar el desarrollo del país. La principal conclusión de esas recomendaciones señalaba que era urgente interconectar los sistemas eléctricos y para eso nació ISA.
Porque antes, cada región tenía su propia electrificación. La Costa, el Valle del Cauca, Antioquia, el centro del país... De modo que “la primera tarea de ISA era clara: interconectar esos sistemas y crear otros nuevos”, indicó Gabriel Gallón, el comunicador. Fue entonces cuando se construyeron algunos embalses, como el de San Carlos, en el Oriente antioqueño.
A lomo de mula, porque no hay otra forma, se llevaron —y se siguen llevando— las torres desarmadas hasta sitios inhóspitos de la geografía nacional, como escarpadas cordilleras y selvas inexpugnables.
Para que no botemos corriente, como dirían los electricistas, digamos de una vez que desde 1994, en el tema de la energía, ISA se encarga solo del transporte. En ese año se creó Isagén, que si bien salió del seno de esta compañía, su vida es independiente. El propósito es que esa nueva empresa se encargara solamente de la generación de energía: construye y maneja los embalses y “pone” la energía que produce en una subestación que hay al lado del depósito de agua. Muchos la habrán visto, pero no sobra decir que una subestación es un conjunto de torres y de cables reunidos en un espacio. De ahí sale la electricidad en su viaje aéreo por torres que la llevan a ciudades y poblaciones.
Ese fue el principio de los cambios de ISA. Tantos, que ya no es una empresa sino un grupo empresarial conformado por unas 30 firmas. Trasladó la experiencia adquirida en el transporte de un punto a otro por medio de infraestructuras lineales, a negocios diferentes a la energía.
Una de ellas es Internexa. Se dedica al negocio de las telecomunicaciones. Como ISA tenía las redes extendidas, “fácil” le quedó ponerles a los cables uno adicional: el de fibra óptica para transmisión de datos. Mejor dicho, internet.
Por otra parte, ya incursionó en la construcción y administración de autopistas. En Chile, por concesión, tiene bajo su dirección 907 kilómetros de ellas. Por eso, realizó los estudios para las Autopistas de la Montaña, ahora llamadas de la Prosperidad, en Antioquia. Participará en la licitación para construir y manejar esas vías.
Con otra empresa, XM (Expertos en Mercados), Interconexión Eléctrica S.A. es responsable de la central de tránsito de Medellín, con el cual los agentes se enteran más rápido de los accidentes en las calles y llegan en un 15 por ciento menos de tiempo que antes. Hasta las fotomultas se manejan con sistema de XM.
Por eso, “no será extraño —sostiene Gallón— que, en el futuro, vean a ISA en otros mercados. En gasoductos, por ejemplo. Incluso en sistemas que beneficien sectores que ahora parecen alejados de lo nuestro, como el agrario”.