Isagén vive en sede con energía “verde”
En este moderno edificio trabajan desde ayer 520 funcionarios de la tercera generadora del país.
Son 25.000 metros cuadrados construidos en 14 pisos y donde desde ayer cohabitan 520 funcionarios de Isagén, empresa pública que es la tercera generadora de energía del país.
Al llegar a este edificio que tiene más vidrios y luz natural que cemento, se nota el contraste con su entorno de la transversal Inferior con la avenida Las Palmas. Allí se erigió después de una inversión cercana a los 115 mil millones de pesos, entre obras y dotación, durante casi dos años.
Desde que se entra a la estructura se entiende por qué tiene ese apellido de "verde": las lámparas externas tienen paneles solares y los elevadores, con su movimiento, generan su propia energía.
En el séptimo piso sorprende que se disponga una sala de videojuegos, para hacer una pausa, y que la luz natural entre por un vano desde el piso 14. También hay una terraza de comidas, junto a dos salas de relajación a donde acuden los empleados para despejar sus mentes.
Algo que no se ve, pero se siente, es el sistema de automatizado de aire acondicionado que no está en el techo, sino en el suelo, siendo más eficiente. En coordinación con ese sistema y para mantener un clima estable y un ahorro de energía, funcionan unas cortinas automáticas que se extienden sobre los ventanales que sirven de paredes externas e internas.
Esos velos metálicos están sincronizados con el calendario solar para que entre la mayor cantidad de luz natural, en el día, sin afectar el clima interior del edificio. Para la noche, hay un software que regula toda la iluminación y que las cortinas estén cerradas para no incomodar a los vecinos.
El apellido "verde" también está en el ahorro de agua: los baños y labores de riego se hace con aguas lluvias, reduciendo el consumo de líquido en 69 por ciento; los orinales usan una décima parte que el galón usual por descarga; y los sanitarios diferencian el vaciado de sólidos y líquidos.
Incluso desde la construcción la nueva sede ya estaba mitigando impactos sobre el medio ambiente, pues solo el 4 por ciento de desechos generados fueron a parar a un relleno sanitario.
Pero el trasteo que concluyó ayer con que los funcionarios se acomodaban en su nuevos espacios de trabajo, hechos de madera aglomerada reciclable, comenzó tres meses atrás con el traslado de los data centers, los cerebros de la información de la compañía.
En un operativo cinematográfico y un completo dispositivo de seguridad, en una madrugada de noviembre, camiones especiales llevaron los costosos equipos que soportan la operación tecnológica en una maniobra milimétrica.
Al final, después de más de 24 horas continuas de trabajo, toda la plataforma tecnológica que soporta la operación de la compañía y el edificio estaba a punto para que funcionara desde ayer, el primer día en que Isagén estrenó su sede y donde estará, por al menos, 15 años más.