Histórico

Jaime Rico cuenta historias de la canción colombiana

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01 de enero de 1900

  • El libro también incluye 24 CD de Joyas de la música colombiana.
  • Un caldense, que realizó una exhaustiva investigación.
  • El grupo Norma publicó 3.000 ejemplares de su obra.
Por
María Isabel Molina V.
Medellín

Jaime Rico Salazar podría ser un excelente investigador en una central de inteligencia. Desde hace 20 años comenzó una minuciosa búsqueda que lo llevó por el país y el exterior para realizar la historia de la canción colombiana, en un libro de 820 páginas, que se presentó en Bogotá en 2004, con una edición de 3 mil ejemplares.

Más de 100 reseñas biográficas y 500 canciones armonizadas para guitarra están en el libro La canción colombiana: su historia, sus compositores y sus mejores intérpretes, que presentó el grupo editorial Norma.

El libro comienza con la historia del Himno Nacional (1887), que musicalizó el italiano Oreste Síndici. Desde allí hace un recorrido por las canciones, intérpretes y biografías que han construido la historia de la canción colombiana.

Este caldense, estudioso de la música colombiana, que vivió en países como Estados Unidos y Costa Rica, recordó que fue el investigador y estudioso de la música Hernán Restrepo Duque, en 1983, quien en un viaje a Costa Rica, lo comprometió a que realizara la historia de la canción popular colombiana, porque había un lapso de 20 a 30 años en que no había documentos que le dieran solidez para hacer la investigación.

Joyas de la canción
Y es a Restrepo Duque (ya fallecido), a quien dedica el libro: "Las páginas que siguen a continuación son la consecuencia de una senda que me enseñaste a trajinar. En todas ellas estás presente, por cuando tú sembraste esa semilla, la que recogí en un momento determinado de la vida, para plasmar esta obra. Ella representa el gran reto que me dejaste..."

En 1983 comenzó la búsqueda de la información y al año siguiente Hernán escribió el prólogo del libro. "Lo hizo 20 años antes de que se editara y es sorprendente como se acercó a la presentación final del libro", afirmó Jaime.

En esas dos décadas de búsqueda se dedicó a recopilar información biográfica y fotografías. Su permanencia en Estados Unidos le dio la oportunidad de aprender el manejo del computador y varios programas como la edición de textos, restauración de sonido y algo muy importante, encontró los archivos de la discografía de todas las canciones colombianas que se grabaron en Nueva York (1910-1940), "algo imposible de conseguir en Colombia, explicó.

La obra, dijo, es la máxima recuperación que se ha hecho de la historia de la canción colombiana en forma escrita y también sonora, ya que lo acompañan 24 CD de Joyas de la Canción colombiana, donde se restaura la música de unas 500 grabaciones (1908 a 1950). Comienza por las primeras grabaciones que hicieron en México, en 1908, los cantantes antioqueños Pelón y Marín, quienes grabaron 40 temas, repartidos en 20 discos y que tienen muy pocos coleccionistas.

Años perdidos
La publicación del libro se concretó en 2003, cuando le mostró el material a Jorge Orlando Melo, de la Biblioteca Luis Ángel Arango. "La pareció tan importante la obra que llamó a la ministra de Cultura, Consuelo Araújo (ya fallecida), quien miró conmigo el libro, página por página, y después de tres horas de conversación, me dijo que le quedaba debiendo la historia de cómo se hizo".

Para Jaime, lo más importante de la obra y lo más difícil de encontrar fue llenar la información documentada de esos 30 años que estaban "perdidos" en la historia de la canción colombiana.

Tuvo la suerte de encontrar cuatro álbumes de artistas muy importantes, con los recortes de periódicos de los sitios que visitaron y los programas de los espectáculos. Esos artistas fueron Jorge Añez; Alejandro Wills y Alberto Escobar, un dueto muy importante, que recorrió toda América, y Pedro Morales Pino.

En su labor detectivesca se encontró con que los álbumes los tenía un señor en Bogotá que no los quería mostrar. Después de varios intentos fallidos, Jaime se lo encontró en una reunión y le dijo que los álbumes se los había regalado al músico Jaime Llano González, gran amigo de Rico, y quien se los facilitó.

También fue difícil encontrar datos de Pedro Morales Pino, "a quien consideran el padre de la música colombiana, de la instrumental y de la que tiene letra para cantarse", señaló. Fue una nieta de Morales Pino, en un trasteo, quien halló el álbum donde su abuelo tenía los recortes de su vida artística.

Y es que desde que estudiaba bachillerato, Jaime copiaba boleros en un cuaderno y aunque comenzó dos carreras, terminó haciendo lo que más le gusta, ser historiador de la música colombiana.

Autodidacta y autor de varios libros
Jaime Rico Salazar nació en Anserma (Caldas) en 1937. De su madre Laura Salazar heredó el amor por la música, ya que cantaba con mucha afinación. La familia se trasladó a Pereira y luego a Bogotá, donde estudió bachillerato en el colegio Santo Tomás de Aquino. Quiso hacer dos carreras, pero por diversos motivos no las pudo continuar. Trabajó por 15 años en la industria farmacéutica como visitador médico, circunstancia que lo llevó a vivir a Costa Rica, donde dirigió una academia de guitarra. Se casó con Gloria Inés Giraldo Henao, con quien tuvo cuatro hijos. Se separó y se casó con la cantante María América Samudio. Ahora reside en Medellín. Ha escrito los libros: Carlos Gardel, su vida y sus canciones. Los instrumentos de la Orquesta Sinfónica. Las canciones más bellas de Panamá. Las canciones más bellas de Colombia. Cien años de boleros, y La canción colombiana.