James y Sánchez pusieron magia y temperamento
El primero generó un gol y anotó otro, mientras que el segundo derrochó liderazgo. James, jugador del partido: Fifa.
Muchos dicen que goles son amores y por eso casi siempre los delanteros, cuando son efectivos, terminan como figuras. Sin embargo, en el primer partido de Colombia en Brasil-2014, el asunto fue diferente, porque varios se lucieron.
En el medio, Carlos Sánchez puso corazón y temperamento, ayudando atrás. El morocho que llegó a la Selección gracias a la recomendación de Julio Comesaña a Jorge Luis Pinto, estuvo seguro y se echó el equipo al hombro en los momentos difíciles, los del primer tiempo.
Después apareció James Rodríguez, a quien la Fifa declaró el mejor jugador del compromiso. No manejó el balón ni los ritmos del juego, pero fue de menos a más y por ello remató el compromiso con el gol en el minuto 90.
Con mayor movilidad en el complemento, James ganó protagonismo, ese que empezó a mostrar cuando hizo la pantalla para que el balón le llegara a Pablo Armero y pudiera abrir el marcador a los cinco minutos.
También gracias al juego colectivo fue que Colombia ganó y James lució. Prueba de ello es que una acción de Zúñiga -otro de los destacados- con Cuadrado, apareció la oportunidad para que James terminara como uno de los más destacados.
Sánchez y Rodríguez consiguieron las notas más altas, pero no se puede dejar de lado la acertada actuación de David Ospina para salvar a Colombia en el remate del primer tiempo, la presencia que le dio a la defensa el capitán Mario Yepes, la actuación de Pablo Armer o con salida y gol, el sacrificio de Teo Gutiérrez, la sorpresa que puso Juan Guillermo Cuadrado y las ganas de Abel Aguilar