Johana es pura nobleza y tesón
Hablar con Johana Araque es entablar diálogo con una mujer noble, sencilla y con mucha disciplina.
Tiene piel trigueña, ojos claros y figura esbelta, gracias al deporte. Ilusiones y mucha experiencia alimentan la madurez personal y deportiva que tiene esta jugadora de tenis de mesa.
Desde muy pequeña se dejó seducir por la raqueta, la pelota y las mesas de tenis. Ha cosechado más alegrías que tristezas en su vida deportiva, y en su bitácora personal se suman triunfos en Juegos Nacionales, Centroamericanos, Bolivarianos y Latinoamericanos; ahora tiene una meta en los Suramericanos Medellín-2010: vencer a quien que se le ponga de frente.
"Cada entrenamiento lo visualizo como un paso que doy hacia grandes logros; primero serán los Suramericanos y luego mi mayor anhelo, los Juegos Olímpicos", comenta la deportista, única mujer de Antioquia en tenis de mesa para las justas que se realizarán en marzo en la ciudad.
Entre sonrisas, Johana reconoce que su vida se convirtió en tenis de mesa y no más; esta disciplina la volvió esclava al deporte, pero ella, sin ningún reparo, dice que es feliz.
Mientras está en juego, su seriedad es inquebrantable; no separa la mirada de la bola que viaja rápidamente de un lado al otro. Ella, con buen manejo del revés, ataca la esférica y de manera contundente la ubica en un sitio alejado de su contrincante.
"Es muy explosiva cuando está jugando; todas esas habilidades se complementan con la disciplina, la seriedad y el buen compañerismo que maneja fuera de la cancha", precisa Carlos Vélez, entrenador de Johana, quien inició a la deportista en el tenis de mesa.
Así Johana se alista para los Suramericanos; ahí, en medio de los entrenamientos sabe que está la clave para seguir cosechando triunfos.