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Jorge tiene puesta la camiseta de mentor

Jorge Duque ganó el primer Project Runway Latinoamérica. Ahora es el mentor de la tercera temporada que pronto llega a su final

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16 de noviembre de 2013

¿Cómo le va como mentor?
"Creo que he ido madurando a la par con los diseñadores. Ha sido una experiencia nueva. Ahora he tenido más responsabilidad. En general me he sentido bien. Ellos han sido muy queridos conmigo y yo he procurado ser su colega, su confidente, su mentor en todo el sentido de la palabra".

¿No se ha sentido raro? Ser concursante y mentor debe ser muy distinto...
"Claro. En el primer capítulo estaba "paniquiado", porque no solamente es la responsabilidad, sino también revivir todo eso que yo viví. Soy la persona que más fácil se puede poner la camiseta por ellos. Entonces entiendo perfectamente su nivel de estrés, de preocupación".

Ahora debe estar más tranquilo. No es usted al que eliminan...
"¡Ay, sí… Claro que los días de eliminación vuelvo a revivir ese estrés y esa tensión, pero ya no está mi pellejo expuesto. Con los participantes sufro igualito, porque intuyo por dónde les van a fregar la vida".

¿Y los concursantes si le han puesto cuidado?
"A veces sí, a veces no. Son muchas personalidades dentro de un taller, porque vos no sabés ni los ánimos, ni los genios, ni la actitud con los que algunos vienen, pero eso es normal en un grupo tan heterogéneo. Yo simplemente me limito a decir lo que yo creo como guía. Si me hacen caso o no, ya no es problema mío".

¿Cómo le va con el ego, que es grande en algunos?
"No te imaginás cuánto y eso es tan típico en el mundo del diseño. Además, poné esa cantidad de egos en un solo salón. Se viven unas tensiones que duran 15 minutos, pero que uno dice, se van a agarrar como gatos".

¿Cuál es el mayor consejo que les has dado?
"Que no pierdan el horizonte, que lo que vayan a hacer lo hagan con convicción y haciendo uso de la creatividad y las técnicas, y no perdiendo nunca la concentración".

Quedan cuatro concursantes, pero todos fueron muy distintos. ¿Aprendió?
"Imagínate. Muy pocas veces uno tiene la oportunidad de vivir un laboratorio donde te muestran 14 maneras de diseñar. Es difícil que no te influencies de toda esta cantidad de mentes que interpretan moda. De cada uno me llevo algo que me va a acompañar e influenciar mucho".

¿Tristeza cuando se van?
"¡Ay, no…. Eso porque no lo sacan en cámara, pero yo lloro igual que ellos, pero bueno, hay que verlo así, es un juego".

Su mentor fue Mariano Toledo, ¿qué le aprendió?
"Yo le aprendí de todo. Es un hombre que respeto muchísimo. Un hombre tan correcto, tan preciso para sus apreciaciones. En eso quisiera parecerme a él. En esa capacidad de dimensionar lo que uno está haciendo y verlo y decirte por donde va el agua al molino"

¿Le imita algo?
"No creo que le esté imitando algo. Me preocupo mucho porque lo que haga no luzca como un personaje. Me he preocupado por ser lo que soy en mi vida cotidiana y lo que ves en televisión es lo que soy".

Lo han criticado por dulce...
"Pero qué hago pues. De uno pueden decir muchas cosas, pero ese soy yo. Así me criaron. No soy persona de llegar a destruir todo. No se trata de eso. No hay que ser mala gente para decirle a alguien algo. Los diseñadores tienen tanto trabajo, tanto estrés, para uno tensionarlos más. No le veo sentido".

¿A usted Project Runway le cambió la vida?
"Yo creo que te entrega una exposición que es muy valiosa, que te tardarías años en tenerla. Me abrió muchas posibilidades. Algunas se dieron, otras no, pero las hay. Entonces este tipo de cosas sí tienen poder de cambiarte la vida en el sentido profesional".

¿En qué está?
"Mi colección primavera-verano 2014, con muy buen impacto en el mundo editorial, como la revista Marie Claire. Tiene muchos pedidos. Presenté Pineda Covalin en primera verano 2014. Entonces tengo camello, como no te imaginás, y a eso ponele las fiestas, las novias y a todo mundo, pero gracias a Dios. Son proyectos muy importantes para mí. Trabajar con una marca como Pineda Covalin, que tiene 140 puntos de venta en todo el mundo, yo no me la creo, y ya vamos para la cuarta temporada, y no me creo que soy director creativo".

¿Y la fisioterapia?
"No mija, ahora me duele un brazo y tengo que ir a que me lo curen. A la rehabilitación le debo mucho, y cuando estudié lo hice con todo el amor del mundo, pero mi pasión es la moda".

¿Le ha servido para algo?
"Claro. En esta colección última trabajé el tema de ortopedia. Quedó superlinda. Soy muy feliz, pero nada, creo que es una de esas cosas de los avatares de la vida. No hay tabúes y nada eso. Yo creo que la gente tiene que seguir el corazón y hacer lo que le gusta hacer".